A finales del 2021, muchos países europeos volvieron a imponer restricciones duras a sus ciudadanos por el avance de la variante ómicron de la covid, que ha acabado provocando nuevas olas y cifras de contagios nunca vistas en todo el continente. Ahora, aunque la OMS espera que un 50% de la población europea se contagie en las próximas semanas, muchos países se han visto obligados a empezar a relajar estas medidas restrictivas en actividades como la restauración. Incluso, en algunos sitios se había decretado un confinamiento duro como el de la primera ola, cuando no existían las vacunas. Estas normativas empiezan a desaparecer aunque los contagios por ómicron siguen siendo muy elevados. Ahora bien, hay una medida que parece que ha llegado para quedarse en toda Europa: el pasaporte covid, que limita determinadas actividades a personas no vacunadas.

En el conjunto del Estado, la única medida que se recuperó para intentar frenar los contagios, entre mucha polémica, fue la mascarilla obligatoria y todavía es vigente. En cambio, en Catalunya se apostó para recuperar el toque de queda durante unas semanas, cerrar el ocio nocturno y limitar los encuentros sociales a 10 personas. Las dos últimas medidas todavía se mantienen.

Portugal

En Portugal el año empezó con lo que se llamó semana de contención después de las fiestas de Navidad, cuando el gobierno era consciente de que los encuentros sociales aumentarían. Así, al contrario que aquí, se apostó por retrasar una semana la vuelta de los niños a las escuelas, para tener más tiempo para detectar los positivos, y recuperar el teletrabajo. Las escuelas volvieron a abrir el 10 de enero y el viernes 14 lo hicieron bares y discotecas, que tuvieron la persiana bajada durante todas las fiestas. Para acceder a ellos, eso sí, hace falta estar vacunado con la tercera dosis o presentar un test negativo. También hay que presentar una prueba negativa para entrar en el país en avión. Aunque se han empezado a relajar las medidas, los contagios no se han frenado. El miércoles pasado se registró un nuevo récord (56.426), la incidencia está disparada y los ingresos en los hospitales también han aumentado hasta niveles de febrero de 2021.

El Reino Unido

En medio de una tormenta política y con Boris Johnson cuestionado incluso por los diputados de su partido, el gobierno británico anunció que el próximo miércoles 26 de enero desaparecerán las restricciones que se impusieron a finales del 2021 para controlar la variante ómicron: no hará falta que los alumnos de secundaria lleven mascarilla y tampoco será necesaria en el transporte público, comercios o espacios cerrados. Dependerá de la "responsabilidad y del juicio" de cada uno mantener esta medida. Tampoco se recomendará el teletrabajo y ya no se exigirá el certificado de vacunación para acceder a determinados espacios, una medida que no gustó nada en el ala dura del partido conservador.

Además, durante la última semana también han anunciado que a finales de marzo la cuarentena para los contagiados de covid será optativa y no estarán obligados a aislarse. Con todo, todavía se puede adelantar esta fecha. Según las autoridades sanitarias, el pico de esta ola ya ha pasado y no hay peligro de saturación en los hospitales. A pesar de ello, los contagios siguen superando los 100.000 diarios.

Francia

La ómicron sigue haciendo estragos en Francia, si hablamos de cifras de contagios diarios. El pasado mes de diciembre se optó por unas medidas restrictivas más leves que en otros países europeos, pero que no fueron bien recibidas por los franceses, hartos después de casi dos años de pandemia. Con las elecciones a la vista y con Macron encendiendo la población diciendo que quiere "fastidiar a los no vacunados", ya se ha anunciado que de momento se mantienen las medidas pero que se empezarán a relajar a partir de febrero. A principios de mes, por ejemplo, el teletrabajo dejará de ser obligatorio tres días a la semana. Y el 16 de febrero desaparecerán el resto de medidas, como el cierre de discotecas. Hay que recordar que a partir de este lunes solo los vacunados (y personas con un justificante) pueden entrar en bares, museos o trenes interregionales.

Alemania

En Alemania, la situación es la contraria. Con nuevos récords diarios, Sanidad ya ha advertido que los contagios a mediados de febrero pueden triplicar los actuales. Esta quinta ola se ha juntado con la cuarta, provocada por la variante delta, que llenó los hospitales. Ahora, la variante ómicron, que todos los estudios apuntan que es menos grave, todavía no ha tenido efecto en los centros, pero la gran tasa de no vacunados hará aumentar la cifra de los enfermos críticos. Además, las autoridades sanitarias se preparan para decretar la vacunación obligatoria y los que no se han querido vacunar cada día tienen más actividades restringidas.

Por otro lado, como muchos otros países del entorno, Alemania también se ha visto obligada a reducir los días de aislamiento: de 10 a siete días si se presenta una prueba negativa.

Los Países Bajos

En los Países Bajos se optó por medidas mucho más restrictivas que en el resto de Europa durante Navidad, como el confinamiento estricto. El pasado 15 de enero estas se empezaron a levantar: volvieron a abrir universidades, gimnasios, tiendas y peluquerías. En cambio, continúan cerrados el sector de la hostelería y de la cultura, que piden poder abrir a partir de este viernes. Algunos ayuntamientos han decidido relajar las restricciones como muestra de protesta contra las normas impuestas por el gobierno del país.

Italia

En lugar de relajarse, en Italia siguen aumentando las restricciones para frenar los contagios. El viernes, el primer ministro, Mario Draghi, firmó un nuevo decreto para limitar los movimientos de las personas no vacunadas: ahora también será obligatorio presentar el certificado covid para entrar en las peluquerías. A partir del 1 de febrero también hará falta para entrar en las tiendas, con la excepción de farmacias, ópticas, supermercados, gasolineras o quioscos. Las actividades culturales o de restauración están limitadas a las personas vacunadas o que han superado la infección. Además, el uso de mascarilla en el exterior es obligatorio, así como la vacuna para mayores de 50 años.