El uso de auriculares forma parte del día a día, pero su impacto en la salud auditiva depende de factores como el volumen, el tiempo de exposición y los hábitos de uso.
El volumen, el principal factor de riesgo
El aumento del empleo de auriculares en los últimos años ha generado preocupación sobre sus efectos en la audición. Según la comunidad científica, el problema no son los auriculares en sí, sino la exposición a volúmenes elevados durante periodos prolongados. De hecho, la Organización Mundial de la Salud advierte que más de 1.000 millones de jóvenes podrían estar en riesgo de pérdida auditiva por prácticas de escucha inseguras.
¿Qué ocurre en el oído cuando el sonido es demasiado intenso
“El daño se produce en el oído interno”, explica el Dr. Domingo Graterol Torres, especialista en Otorrinolaringología en Hospital Universitari Dexeus, “concretamente en las células ciliadas de la cóclea, encargadas de transformar el sonido en señales nerviosas. La exposición a sonidos intensos puede dañar estas células de forma progresiva y, en muchos casos, irreversible, ya que no se regeneran”.

No es solo cuestión de volumen
Aunque el volumen es el factor principal, también influyen el tiempo de exposición, la frecuencia de uso y el ruido ambiental. “En entornos muy ruidosos, es habitual aumentar el volumen para poder escuchar mejor, lo que incrementa el riesgo”, subraya.
Síntomas de alerta a tener en cuenta
“Algunos signos”, continúa el Dr. Graterol, “pueden indicar que el oído está sufriendo, como los acúfenos (tinnitus), la sensación de oído tapado, dificultades para entender el habla o la necesidad de aumentar progresivamente el volumen. Estos síntomas pueden ser indicativos de una sobrecarga auditiva”.
La tecnología también juega un papel
En los últimos años han aparecido alternativas como los auriculares de conducción ósea, que transmiten el sonido a través de los huesos del cráneo. Aun así, el sonido sigue llegando al oído interno, “por lo que el riesgo no desaparece si se escucha a volúmenes elevados”.
Cómo reducir el riesgo
El especialista recomienda mantener un volumen moderado, limitar el tiempo de uso continuo, evitar entornos muy ruidosos y utilizar, siempre que sea posible, auriculares que permitan escuchar mejor sin necesidad de aumentar el volumen.
En definitiva, el uso de auriculares no es necesariamente perjudicial, pero sí puede comportar riesgos si no se utilizan con hábitos adecuados. La clave está en entender cómo usarlos para proteger la salud auditiva a largo plazo.