"Discreción y responsabilidad". Son las dos recetas que ha dado este lunes Yolanda DíazEsquerra Republicana y Junts per Catalunya, después de que los dos principales partidos independentistas hayan exigido a Pedro Sánchez poner las bases para encaminar un referéndum de autodeterminación en Catalunya como condición para investirlo presidente del Gobierno. La líder de Sumar se ha mostrado, sin embargo, optimista con que estas dos formaciones "se deberán al resultado de las urnas" de las elecciones generales del 23-J y facilitarán de esta manera que la Moncloa se mantenga en manos del PSOE, con un gobierno de coalición con Sumar. Ha evitado opinar, sin embargo, si la exigencia de un referéndum —además de la amnistía— dificulta la posibilidad de acuerdo.

Paralelamente, la vicepresidenta segunda del Gobierno ha asegurado que a estas alturas el acuerdo entre el PSOE y Sumar está "muy lejos". Siguiendo la línea de lo que ha manifestado esta mañana, el portavoz del partido, Ernest Urtasun, ha reiterado que hay que trabajar alrededor de mejorar la jornada laboral, el despido, el salario mínimo interprofesional, una ley de cuidados, ecologismo, vivienda, cesta de la compra, márgenes empresariales y financiación autonómica. "Hablar de financiación autonómica en Catalunya, València o Euskadi es hablar de servicios públicos de calidad", ha reiterado la vicepresidenta segunda del Gobierno.

 

Esta mañana, además, Ernest Urtasun ha emplazado al PSOE a "avanzar en el carril social" porque ya se ha avanzado "bastante en el carril territorial". Y ha aseverado que las negociaciones con los socialistas están a estas alturas "atascadas" por culpa de no resolver estas "cuestiones fundamentales". Fuentes de la máxima capitanía de Sumar aseguran que quieren entregar sus votos a Pedro Sánchez, pero espolean a los socialistas para que hagan gestos en esta dirección. "No daremos cheques en blanco", apuntaba también Urtasun.

Las declaraciones de Yolanda Díaz han llegado después de haberse reunido con Felipe VI en la rueda de consultas que celebra el monarca para poner el termómetro de apoyos a una investidura de Pedro Sánchez. Antes ha comparecido Coalición Canaria, que ha abierto la puerta a votar a favor de una investidura del líder socialista como presidente del Gobierno, cosa que podría alterar la aritmética del Congreso de los Diputados. Porque, de golpe, el PSOE ya no necesitaría el voto afirmativo de Junts per Catalunya a la investidura del líder socialista.

Un sí canario y siete abstenciones independentistas (ya fueran los diputados de Esquerra Republicana o los juntaires) harían que Sánchez se mantuviera en la Moncloa. Ahora bien: habría que ser cuidadoso a la hora de votar, y nadie se podría equivocar, porque los números estarían ajustados al máximo: 171 a 172.