El presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, ha expresado este miércoles los recelos ante el acuerdo de presupuestos entre ERC, PSC y comunes al considerar que "no es la mejor opción" si se quiere recuperar la unidad estratégica del independentismo. "Si hay tres partidos políticos independentistas, ¿es lógico que el acuerdo no es de estos tres partidos?. No es la mejor opción si queremos la unidad estratégica", ha manifestado en una entrevista en El Temps. A pesar de recordar que Òmnium trabaja al margen de las dinámicas parlamentarias y partidistas, ha considerado que el acuerdo presupuestario es también un indicio de que "hay alguna cosa que no funciona en este ciclo".
Según Antich, desde el otoño de 2017, el movimiento independentista ha entrado en una fase "de cierta lógica autodestructiva", en la que los partidos han acentuado la lógica partidista, y por eso Òmnium trabaja para abrir un nuevo ciclo en que sea posible encontrar una estrategia común. Eso, ha explicado, implica restablecer las condiciones de trabajo entre los diferentes agentes del independentismo y hablar e incorporar nuevas voces, especialmente de sectores como el de las organizaciones juveniles, de sindicatos y del mundo empresarial, y de las organizaciones sociales.
"El futuro de este país, desde un punto de vista estratégico, ya no lo decidirán tres partidos y dos entidades. Debemos mirar cómo se canaliza la riqueza de voces de la sociedad civil", ha destacado Antich, que también ha situado a la ANC como un actor imprescindible en la recuperación de la unidad de acción independentista, evitando pronunciarse sobre la lista cívica que quieren impulsar. Después de tomar el relevo de Jordi Cuixart hace un año al frente de la entidad, ha asegurado que no se han tenido que reformular, y que la causa en Europa de su antecesor en el cargo es una "batalla esencial".
Sobre la reforma del Código Penal, le satisface la eliminación del delito de sedición pero le preocupa que el delito de desórdenes públicos ponga en duda el derecho a la protesta y a la manifestación: "Hay un aspecto que nos satisface: sacar el delito de sedición. Hay un aspecto que nos preocupa profundamente: con la excusa de sacar sedición, se reforma el delito de desórdenes públicos, de manera que se pone en duda muy seriamente el derecho a la protesta y la manifestación. En este sentido, no es una buena reforma. Pone en riesgo la expresión de la disidencia", añade. Al preguntarle si la reforma afecta la causa de Cuixart, Antich considera que no y mantienen que se le han vulnerado los derechos, motivo por el que piden que se condene el Estado.