Juanma Moreno no será reelegido como presidente de la Junta de Andalucía este martes. Vox ha anunciado, mientras el ganador de las últimas elecciones (que perdió la mayoría absoluta) presentaba su plan de gobierno para la autonomía más poblada del Estado, que a estas alturas no hay acuerdo. Por lo tanto, en la votación que se producirá este martes, Moreno no obtendrá su apoyo imprescindible para que esta salga adelante. Desde Madrid, el portavoz estatal de la formación, Antonio Fúster, ha avanzado que su grupo parlamentario en Sevilla no apoyará la primera sesión de investidura y ha dudado que la situación cambie de cara al jueves, cuando habrá la siguiente votación. “Que sigan por este camino y saldrá elegido en tercera, cuarta, quinta, o nunca”, ha avisado el portavoz ultra al líder del PP andaluz, que ha ido reclamando sentido común y de la responsabilidad.
Tal como ya sucedió en Extremadura (donde sí que pudieron llegar a un acuerdo) las negociaciones entre los de Feijóo y Santiago Abascal tienen dos fases. En la primera, se pactan las medidas y las líneas generales de los gobiernos autonómicos. Es aquí donde aparece el concepto de la “prioridad nacional” que en los últimos meses ha protagonizado buena parte del debate. Una vez se llega a un acuerdo en estos ámbitos, llega el momento de fijar los cargos que le corresponden a cada persona y a cada partido. Mes y medio después de unas elecciones que no salieron a Moreno como él se esperaba (las encuestas lo situaban bordeando la mayoría absoluta, pero no llegó), según Vox, todavía no se han llegado a acuerdos en la primera fase de la negociación. “No se trata solo de votar a una persona”, recuerdan los ultras al PP, a quien les reclaman medidas concretas en línea con su propuesta política.
Una posible repetición electoral
En la primera votación, el candidato Moreno necesita mayoría absoluta. En la segunda, la del jueves, simple. En caso de que la investidura del jueves también fracase, tal como ha dejado caer Vox, se pueden ir produciendo más intentos de investidura durante los próximos dos meses, es decir, hasta principios de septiembre. En caso de que durante este periodo de tiempo tampoco lleguen a un acuerdo, se repetirían elecciones. Se trata de una posibilidad que, desde el día de las elecciones, ha ido planeando en Andalucía. Durante su discurso de investidura, Moreno no solo se ha dirigido a Vox sino al conjunto de grupos parlamentarios y avisando del riesgo de que su autonomía quede bloqueada. Días después de los comicios, el líder del PP insistió en que su prioridad es gobernar en solitario y que su objetivo es la “prioridad andaluza”.
