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Juanma Moreno no ha conseguido este martes ser investido presidente de la Junta de Andalucía en la primera votación del debate de investidura. Vox ha cumplido la amenaza y ha votado en contra del candidato del PP, que solo ha sumado los 53 votos de su grupo frente a los 56 votos contrarios de PSOE, Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía. El rechazo de Vox no cierra la puerta a un acuerdo y la formación de Santiago Abascal ha dejado claro que quiere agotar las próximas 48 horas para negociar un pacto con compromisos concretos antes de la segunda votación, prevista para el jueves a las 19:00 horas. En esta nueva votación, Moreno ya no necesitará mayoría absoluta, sino que le bastará una mayoría simple para ser investido.

El portavoz parlamentario de Vox, Manuel Gavira, ha sido el encargado de confirmar el voto contrario. Desde la tribuna, ha asegurado que el acuerdo está cerca, pero que todavía no está cerrado. "No votaremos al PP ni a Juanma Moreno, votaremos el acuerdo cuando exista", ha resumido. Gavira ha reclamado "plazos concretos y garantías de cumplimiento" y ha reprochado al PP que Moreno se haya presentado a la investidura sin tener todavía los apoyos necesarios. "Moreno se presenta sin los votos necesarios porque todavía no hemos llegado a un acuerdo", ha afirmado el dirigente de Vox, que también ha reprochado al PP haber alargado unas conversaciones que, según él, podrían haber terminado antes. "Podríamos tener un acuerdo desde hace tiempo", ha dicho.

Vox quiere que el futuro pacto incluya compromisos por escrito, un calendario y mecanismos de control para asegurar que se cumple. Entre las exigencias que ha puesto sobre la mesa está la denominada "prioridad nacional" y el rechazo al "fanatismo climático", dos de los planteamientos que la formación ya ha defendido en otros acuerdos autonómicos con el PP.

Bonilla intenta acercar posiciones

Moreno, por su parte, ha intentado acercar posiciones con Vox durante el debate. El presidente andaluz en funciones ha defendido una inmigración "ordenada, regulada e integrada", ha criticado el reparto de menores migrantes impulsado por el Gobierno y ha reivindicado la bajada de impuestos y la simplificación administrativa como puntos de encuentro entre las dos formaciones.

A pesar del fracaso de la primera votación, PP y Vox han mostrado un acercamiento político evidente. Ambas formaciones han coincidido en la oposición al gobierno de Pedro Sánchez y en la necesidad de desbloquear la legislatura andaluza.

María Jesús Montero, a la carga

La izquierda, en cambio, ha cargado duramente contra Moreno y contra la negociación con Vox. La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, ha acusado al candidato popular de ir a la investidura sin tener los apoyos cerrados y de esconder el contenido real del pacto con Vox. "Esta investidura es un fraude, se hurta a la Cámara la letra pequeña", ha denunciado.

Montero también ha reprochado a Moreno que utilice los resultados electorales para justificar una negociación con la extrema derecha y le ha reclamado que no esquive los problemas de la sanidad pública y la dependencia. "Deje de esconderse detrás del gobierno de España. No nos tome por tontos", le ha espetado.