El partido de ultraderecha Vox ha interpuesto hoy, la víspera del primer aniversario de los atentados del 17-A, una querella en un juzgado de Barcelona contra el conseller Joaquim Forn y la cúpula de los Mossos d'Esquadra por hacer "caso omiso" a los avisos de posibles atentados y su gestión posterior al ataque.
En su querella, Vox acusa Forn, el exdirector de los Mossos Pere Soler, el mayor Josep Lluis Trapero y varios comisarios de la cúpula de la policía catalana el 17-A, entre ellos Joan Carles Molinero, Emili Quevedo y Manel Castellví, por los delitos de abandono de un servicio público, desobediencia y denegación de auxilio y prevaricación por omisión.
Vox interpuso inicialmente la querella ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), si bien el alto tribunal catalán la ha devuelto al no tener ninguno de los querellados la condición de aforado, ya que Forn ya no es conseller ni diputado y continúa en prisión preventiva por rebelión en la causa abierta por el Tribunal Supremo por el 1-O.
Las acusaciones
El partido alega presuntos delitos de abandono de un servicio público (artículo 409 del Código Penal), desobediencia y denegación de auxilio (410.1 y 412, apartados 1 y 2) y prevaricación por omisión (404).
La querella presenta "documentación publicada por varios medios de comunicación", entre los que VOX destaca que un informe del Ministerio de Interior del 20 de diciembre de 2016 alertaba del riesgo de atentado por atropellamiento masivo en lugares concurridos, por lo que recomendaba grandes maceteros y bolardos.
También incluye un informe de la CIA que "conocían los querellados" y alertaba del inminente riesgo de atentado en La Rambla; informaciones sobre la gestión de Mossos tras la explosión de Alcanar y presuntos impedimentos para que Guardia Civil y Policía Nacional accedieran.