Vox ha expulsado definitivamente a Javier Ortega Smith, uno de los fundadores clave de la formación ultraderechista, junto con Santiago Abascal, y quien había sido su portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, después de rechazar el recurso de alzada que él mismo había presentado contra su salida, según han confirmado fuentes del partido a Europa Press. Con esta decisión, adoptada por el Comité Ejecutivo Nacional, se agota la última vía interna que tenía Ortega Smith para evitar la expulsión, de modo que solo le resta recurrir a la vía judicial. El recurso de alzada era el último paso que le quedaba a Ortega Smith para frenar su expulsión, que acordó el Comité de Garantías a principios de marzo, al considerar que había cometido una “infracción muy grave” al bloquear su relevo como portavoz municipal en Madrid. Este hecho comportó la apertura de un expediente por desobediencia y su suspensión de militancia. Tres días después, Ortega Smith declaró la guerra a Abascal y denunció a Vox ante la Agencia Española de Protección de Datos contra el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido por “filtrar” el expediente de su expulsión a los medios de comunicación.
Un largo proceso de ostracismo
Con el rechazo del recurso y la expulsión definitiva, el partido ultra culmina un largo proceso de ostracismo contra el exdirigente díscolo, que anteriormente ya había sido apartado a finales del año pasado de la cúpula. Este febrero fue suspendido preventivamente de militancia y previamente había ido perdiendo puestos de responsabilidad de manera progresiva durante los últimos años. Por su parte, Ortega Smith había defendido su voluntad de continuar al frente del grupo municipal hasta el final del mandato, en mayo de 2027, al considerar que era “legítimo”, y había confirmado la presentación del recurso contra su expulsión. El caso de Ortega Smith se une al de otros exdirigentes, como Iván Espinosa de los Monteros, que forman parte de una ola de purgas internas en Vox contra fundadores y disidentes críticos con la cúpula de Abascal. Después de su expulsión en marzo, Ortega Smith apoyó el manifiesto de Espinosa para un congreso extraordinario abierto a la militancia, criticando la deriva estratégica del partido y exigiendo explicaciones sobre cambios ideológicos.
De fundador a expulsado
Ortega Smith, además de ser uno de los fundadores de Vox, en diciembre de 2013, fue durante años una de sus figuras más visibles, pero fue perdiendo peso orgánico dentro de Vox y ya acumulaba desavenencias con Santiago Abascal y la cúpula del partido. Este distanciamiento se hizo público a través de cartas, declaraciones y críticas directas a la dirección. Ortega Smith, que fue durante más de seis años secretario general de Vox y número dos de Santiago Abascal, fue sustituido como secretario general del partido por Ignacio Garriga en octubre de 2022, pero se mantuvo en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) en una de las vicepresidencias. En 2023 fue candidato a la alcaldía de Madrid (obtuvo 5 concejales) y se mantuvo como portavoz municipal. A principios de 2024, fue relegado de vicepresidente a vocal simple en el CEN y, en noviembre de 2025, apartado del cargo de portavoz adjunto en el Congreso.
El 22 de diciembre de 2025 fue expulsado del máximo órgano directivo del partido, en virtud de un informe de Ignacio Garriga, con el visto bueno de Abascal y votado por unanimidad por todos sus miembros. En respuesta, Smith envió una carta a los miembros de la cúpula de su partido acusando a los máximos dirigentes de Vox de utilizar “la mentira, la manipulación y la tergiversación o las interpretaciones interesadas” para marginarlo. “La mayoría de vosotros no dedicasteis tiempo ni siquiera a leerlo, ya que votasteis mi expulsión en bloque en menos de dos minutos”, reprochó a sus compañeros. Smith respondió a las acusaciones que justificaron su expulsión, la más “delirante y surrealista”, la de una supuesta colaboración con el PP. “Es de traca que me acusen de eso precisamente aquellos que han militado durante muchos años en el Partido Popular con carné y cargo”, añadía, en una alusión al propio Abascal. En febrero de este año fue suspendido de militancia por negarse a ceder el cargo de portavoz municipal a Aranxa Cabello, lo que motivó el expediente de expulsión del partido, y remitió otra carta al CEN que no obtuvo respuesta y que posteriormente publicó en X, donde acusaba a “los cuatro que han secuestrado un proyecto político al servicio de los españoles y lo han convertido en su gallina de los huevos de oro”.
