Una decena de exdirigentes de Vox críticos con la dirección de Santiago Abascal e Ignacio Garriga y exigen en un manifiesto la convocatoria de un congreso extraordinario. Entre ellos se encuentran antiguas figuras clave del partido como el exportavoz en el Congreso Iván Espinosa de los Monteros o el exnúmero dos Javier Ortega Smith. Bajo el título Por la apertura del proyecto y la preparación para gobernar, los firmantes denuncian que Vox está “secuestrado” por su cúpula y que no existe un “cauce mínimo de deliberación” interna. “No hay congresos y no se debaten las ideas”, recalcan. También expresan su preocupación por la existencia, dicen, de "un entramado paralelo de entidades opacas".

Dan apoyo a la iniciativa crítica también el exvicepresidente económico del partido Víctor González Coello de Portugal, el expresidente en la Región de Murcia José Ángel Antelo o los exdiputados Rubén Manso, Víctor Sánchez del Real, Juan Luis Steegmann, Malena Nevado y Francisco José Contreras. También se encuentran entre los impulsores del movimiento crítico el primer presidente de Vox y concejal en Madrid, Ignacio Ansaldo; la vicealcadesa de Toledo Inés Cañizares; la exlíder del partido en Madrid, Rocío Monasterio; la diputada en el Parlament de Catalunya y expresidenta del partido en Tarragona, Isabel Lázaro Pina; el diputado regional de Cantabria Cristóbal Palacio; y quien fue vicepresidente de Movilización Rubén Garrido.

Es hora de abrir el debate sobre el futuro de Vox”, afirman los firmantes del manifiesto, que se presentan como militantes del partido comprometidos con Vox desde su origen y aseguran que actúan con la convicción de que “la lealtad política es a las ideas, no a las personas”.

Los exidirigentes del partido de extrema derecha español denuncian que durante años han asistido a un proceso de empobrecimiento interno de Vox, en el que no se ha tratado de cerrar formalmente el proyecto, sino de estrecharlo en la práctica, “concentrando decisiones en muy pocas manos, debilitando el debate, eliminando contrapesos y apartando a quienes mantenían criterio propio”. "El resultado es un partido más pequeño por dentro, menos plural y menos ambicioso", dicen, a lo que suman las "salidas o apartamientos" sin explicaciones suficientes y "por la vía de los hechos consumados" de mandos históricos y perfiles que a sus ojos han demostrado capacidad organizativa y compromiso con el proyecto.

A ello suman la falta de autocrítica y recuerdan que Abascal decidió abandonar el PP porque, según dijo entonces, no había posibilidad de cambiar las cosas desde dentro al estar el partido “secuestrado” por la cúpula dirigente. "Hoy, en nuestro caso, el problema es incluso más básico: ni siquiera existe ese cauce mínimo de deliberación porque no hay congresos y no se debaten las ideas", recalcan. Por ello, exigen un congreso extraordinario que devuelva a Vox el debate político y el debate organizativo necesarios, dicen, para prepararse para gobernar.

Los críticos de Vox advierten de que sin controles ni cauces de deliberación no hay alternativa seria de Gobierno. También expresan su preocupación por los cambios de orientación política, entre los que señalan la salida del grupo europarlamentario de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), presidido por la italiana Giorgia Meloni, para unirse al Patriots de Marine Le Pen, Viktor Orbán y Matteo Salvini.

García-Gallardo apunta a una mano negra detrás de Abascal

Precisamente esta semana también se ha pronunciado de manera crítica el exvicepresidente de Castilla y León y exlíder del partido en la región, Juan García-Gallardo. Este ha denunciado en una entrevista publicada este miércoles por El Mundo una "guerra sucia" de la cúpula de Vox contra "quienes se atreven a discrepar mínimamente" y ha acusado a Abascal de embolsarse "un tercer sueldo" a través de su mujer. García-Gallardo ve al líder de Vox "secuestrado" por sus asesores y afirma que ha encontrado en el partido "su plan de pensiones".

"Hay enormes cantidades de recursos públicos a los que accede el partido para beneficio último de muy poquitas personas (...) Esas personas son una parte relevante de la familia Ariza y de la familia Méndez-Monasterio, que han constituido toda una galaxia de sociedades mercantiles que se alimentan, a través de servicios al partido, de unos muy cuantiosos recursos públicos", ha revelado el político castellanoleonés. Según García-Gallardo, estos son "quienes de verdad mandan en Vox".

El Vicepresident de la Junta de Castilla y León Juan García Gallardo
Juan García Gallardo / EFE

Orega Smith, expulsado, denuncia falta de debate interno

Los argumentos son los mismos que ha esgrimido otro exdirigente clave del partido que ha sido expulsado recientemente, Javier Ortega Smith. El Comité de Garantías de la formación de extrema derecha justificó la expulsión del hasta ahora líder en el Ayuntamiento de Madrid alegando una "infracción muy grave" por intentar frustrar su relevo al frente de la portavocía en el consistorio madrileño. El partido ultra culmina de esta manera un largo proceso de ostracismo contra el exdirigente díscolo, que ya fue apartado a finales del año pasado de la cúpula; este febrero fue suspendido preventivamente de militancia y previamente había ido perdiendo puestos de responsabilidad de manera progresiva durante los últimos años.

Ortega Smith acusa a la dirección de Santiago Abascal e Ignacio Garriga de mentir, manipular y tergiversar para apartarle de la dirección del partido. Aunque apuntó que no le sorprendía, porque “hace ya mucho tiempo que el Comité Ejecutivo Nacional dejó de ser un órgano de debate y reflexión, para ser un órgano meramente decorativo que simplemente ratifica las decisiones que otros han tomado previamente”. En este sentido, Ortega Smith sostiene que toda opinión que difiera de la línea de partido es “severamente reprimida y castigada”.

Smith es el último de una larga lista de figuras destacadas de Vox o miembros fundadores que han ido abandonando la formación con sonoras polémicas: es el caso de Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, Juan García-Gallardo, Macarena Olona, Víctor Sánchez del Real, Rubén Manso o José Luis Steegman.