Cargando...

El conocido crepero e influencer andorrano Ahmed Agharbi El Bachiri vuelve a situarse en el punto de mira por sus proclamas contra el catalán. Este sábado, Miguel Martínez, portavoz de Vox en el distrito barcelonés de Sants-Montjuïc, se desplazó hasta la Creperia de la Rotonda de Andorra la Vella y repartió entre los clientes pulseras con los colores de España. Mientras Martínez las distribuía, El Bachiri animaba la escena con gritos de "¡Viva España!" y "¡Fuera moros de España!", a pesar de proceder de una familia de origen marroquí, e instaba a clientes y peatones a ponerse las pulseras.

Martínez difundió la visita en las redes sociales en una publicación que posteriormente borró. "Hoy, parada técnica en Andorra para venir a ver a nuestro amigo de la Creperia de la Rotonda, repartiendo pulseras de los campeones del mundo y sonrisas para todos", escribió. También anunciaba que se entregaban gratuitamente con una consumición: "Pidiendo una crep puedes tener tu pulsera de regalo hasta que se acaben las existencias". Posteriormente, Martínez negó que la acción hubiera sido organizada por Vox y aseguró que el partido no tenía conocimiento, vinculando la iniciativa a la celebración de la selección española.

 

El crepero catalanófobo: "A mí no me hables en catalufo, háblame en español"

Las manifestaciones de El Bachiri contra el catalán no son nuevas. Andorrano de tercera generación, el propietario de la Creperia de la Rotonda ha convertido el rechazo a la única lengua oficial del Principado en un elemento recurrente de sus apariciones en las redes. En una entrevista con el youtuber Wall Street Wolverine afirmó: "No me gusta el catalán, estoy más cómodo hablando el castellano. Lo he estudiado y lo hablo muy bien, pero no me gusta". También explicó que, cuando algunos clientes se dirigen a él en catalán mientras lo graban, les responde: "A mí no me hables en catalufo, háblame en español".

El crepero también ha cuestionado públicamente el estatus mismo de la lengua. En fragmentos de la misma conversación llegó a presentar el catalán como un "dialecto" y a cuestionar su utilidad preguntando "¿dónde se habla?". Estas declaraciones contrastan con imágenes recuperadas por Plataforma per la Llengua de 2017, en las que El Bachiri aparece hablando catalán con normalidad mientras explicaba un proyecto empresarial. El negocio había recibido una subvención del Comú d’Andorra la Vella destinada a jóvenes emprendedores.

Plataforma per la Llengua reaccionó a sus declaraciones denunciando que el contenido que había viralizado no se podía reducir a humor o marketing. La entidad recordó que El Bachiri conoce y habla catalán y consideró que sus mensajes constituyen una actitud activa de desprecio hacia la lengua. Sus intervenciones llegan, además, en plena aplicación de la Ley de la lengua propia y oficial de Andorra, que establece la atención en catalán en los comercios y prevé sanciones en caso de incumplimiento.