La judicialización del proceso independentista y las recientes noticias relacionadas con la querella criminal a Carme Forcadell no dejan indiferente a nadie.
Ahora ha sido el turno del juez y magistrado emérito del Tribunal Supremo –que también fue el fiscal–, José Antonio Martín Pallín, que ha salido en defensa de la vía canadiense para la celebración de un referéndum en Catalunya recordando a aquellos que intentan vetar y acabar con el proceso que "no se puede criminalizar la actividad de los parlamentos sin un grave riesgo de la democracia".
Y no sólo eso. En un desayuno informativo organizado por el diario Córdoba, Martín Pallín –que también fue presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos y portavoz de Jueces por la Democracia– ha criticado la judicialización de una cuestión que tendría que resolverse a través de la política porque toda materia que pase por un Parlamento y que tenga "la legitimidad de la soberanía popular, es un conflicto político que no puede ser criminalizado".
Su propuesta es "buscar otras salidas y no pretender acusar de desobediencia" porque, cuando el 9-N se celebró la consulta no vinculante "se produjo una simple manifestación de la voluntad", ya que se movilizaron miles de personas, "pero no produjo ningún efecto".