Francesc Robelló, el hermano de Narcís, un joven muerto en 1980 en Ceuta en circunstancias extrañas mientras hacía la mili, ha presentado un escrito ante la Mesa del Congreso de los Diputados para que “no bloquee” la creación de una comisión para investigar los malos tratos y las muertes que hubo durante el servicio militar obligatorio. El pasado 26 de febrero, diputados de Junts per Catalunya, Sumar, Esquerra Republicana, PNV, Bildu, Podemos, Compromís y BNG registraron una Proposición No de Ley en la cámara baja para que el Defensor del Pueblo actúe de oficio sobre estos casos, y también pedían la creación de una comisión de investigación en esta institución. Unos días antes, Junts y ERC, junto con los comuns y la CUP, instaron a la Sindicatura de Greuges a través del Parlament a actuar de oficio ante estos casos que afectaron a cientos de hombres durante el servicio militar obligatorio.

Ahora, Robelló presenta este escrito ante la Mesa en el cual destaca que hasta ocho grupos parlamentarios solicitaron investigar "los abusos, vejaciones y muertes silenciadas durante el servicio militar obligatorio". En nombre de la plataforma Trencant El Silenci, el hermano de Narcís adjunta un listado de adhesiones ciudadanas que comprende un total de 1.142 personas. “Se trata de un clamor social por la transparencia y la reparación de las víctimas, instando a los representantes de la soberanía popular a no bloquear el esclarecimiento de los hechos”, manifiesta en un texto que pide poner en conocimiento de estos hechos a la Junta de Portavoces y a la Comisión de Defensa.

La muerte de Narcís y otros jóvenes, en circunstancias extrañas

Narcís Robelló murió el 1 de noviembre de 1980 cuando prestaba el servicio militar obligatorio en Ceuta. Según se comunicó a la familia, se lo encontraron con un abrecartas clavado en el corazón; pero su entorno nunca se creyó la historia del suicidio y siempre han sospechado que fue asesinado. En las cartas que les había enviado se mostraba muy ilusionado por su futuro y, a corto plazo, por poder visitarlos en un permiso desde Melilla.

El Ministerio de Defensa sitúa en más de 300 los suicidios documentados en las fuerzas armadas entre 1983 y 2001. Varias investigaciones apuntan a una cifra superior si se tienen en cuenta defunciones clasificadas como accidentales. 

Mireia Prats y Joan Torrents —autores del documental Te harán un hombre. Muertes Silenciadas— apuntan que como mínimo 1.900 chicos perdieron la vida durante el servicio militar ya en democracia. Ante este panorama desolador, en el documental, las familias de las víctimas coinciden en lamentar la falta de explicaciones y las exigen al ejército y también al Estado español en su conjunto, a quien señalan directamente como culpables detrás de las muertes de sus hermanos. "Que pidan perdón por haber gestionado tan mal una institución como es el ejército, que reconozcan que no se hizo bien", plantean.