En alerta. El Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ha registrado la querella presentada por cinco exconsellers de Cultura catalanes —Laura Borràs, Lluís Puig, en el exilio por el 1-O; Joan Manuel Tresserras, Ferran Mascarell y Àngels Ponsa— para proteger los murales de Sijena, que están en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), con el número de diligencias previas 29/2026. También ha dado traslado de la denuncia a la Fiscalía para que informe de si debe admitir a trámite la querella contra la jueza de Huesca Rocío Pilar Vargas Magallón, que ha ordenado ejecutar la reposición de las pinturas en la Sala Capitular del Real Monasterio de Sijena, a pesar de que los expertos lo desaconsejan. La querella también se dirige contra los responsables del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena (sin citar nombres), que instaron a la ejecución forzosa de la sentencia de 2016, ratificada por el Tribunal Supremo en 2025. Los querellantes, sin embargo, han descubierto que el TSJ de Aragón ha omitido incluir al Gobierno dirigido por Jorge Azcón (PP) como tercer querellado, y han pedido que lo incluya.
El abogado Josep Rofes, del despacho de Jaume Alonso-Cuevillas, es quien ha presentado el escrito de “aclaración” al alto tribunal aragonés, en el cual le expone que “la citada Diligencia de Ordenación obvia al tercer querellado, la autoridad del Gobierno de Aragón, que hubiera ordenado la interposición de la demanda de ejecución forzosa de la Sentencia 51/2016” y le pide que lo subsane, según el escrito al que ha tenido acceso ElNacional.cat este martes. La letrada de la Administración de Justicia del TSJA es quien firma esta tramitación de la querella del caso Sijena, fechada el 26 de marzo. Ahora la Fiscalía tiene 10 días para responder si considera competente al TSJA para analizar la querella porque la magistrada Vargas es aforada en el alto tribunal y si considera que hay indicios delictivos para admitirla a trámite.
Delito contra el patrimonio
Los cinco exconsellers y el abogado Jaume Alonso-Cuevillas explicaron que el objetivo principal de la querella es evitar “la destrucción o daños irreparables” de estas pinturas murales que son “Patrimonio Histórico Artístico de la Humanidad”, en un acto público en las Cotxeres de Sants, el pasado 24 de marzo. Los cinco asumieron la responsabilidad como excargos del Govern, además de asegurar que apoyan al director y los profesionales del MNAC, y denunciaron el poco empuje del Govern de Salvador Illa para proteger los murales. Por ello, en la querella se acusa a la jueza de Huesca y a los responsables de Aragón y del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena de los delitos contra el Patrimonio Histórico (artículo 321 del Código Penal) como “inductores”. Los querellantes coincidieron en afirmar que la causa de Sijena es un ejemplo claro de “catalanofòbia” por parte de los tribunales y del gobierno aragonés.
Querella "repulsiva y malévola"
El Ayuntamiento de Vilanova de Sijena ya se ha personado en la causa, con el abogado Jorge Español, que ha solicitado al TSJ de Aragón que “inadmita” la querella y a la vez ha anunciado que denunciará a los excargos catalanes por "injurias y calumnias". En su escrito, añade: "Este Ayuntamiento y este letrado solo están usando de su legítimo derecho de pedir y lograr la ejecución de una sentencia a su favor, al igual que la jueza está cumpliendo su deber de ejecutar la sentencia, que en su fundamento jurídico 20 ya dispuso, conforme los propios testimonios de los peritos del mismo MNAC, que las pinturas murales pueden trasladarse, argumento —sostiene— que ni siquiera fue apelado por dicho museo catalán, ni por el Govern, ni por el ni por el Estado que también fue parte en el pleito".
El abogado del consistorio de Sijena añade que la jueza de Huesca "está pendiente de nombrar una comisión de peritos —donde el MNAC rehúsa participar, según indica—, para disponer la forma más segura del traslado de estas pinturas, por lo cual, mal se puede acusar a la jueza de ninguna negligencia, sino quizás, de todo lo contrario". Afirma que "si hubiera algún mínimo mal en su traslado, para eso están los restauradores para reparar cualquier mínimo mal que pudiera haber, que no habrá". Español califica la querella de los exconsellers catalanes de “repulsiva” y “malévola”.
