Josep Lluís Trapero ha vuelto. Completamente restituido como major y jefe del cuerpo de los Mossos d'Esquadra, se ha reunido esta mañana con todos los comisarios y ha comparecido con el conseller de Interior, Miquel Sàmper, en el corazón del complejo central Egara, en Sabadell.

Con un parlamento de 7 minutos, ha agradecido "eternamente" el trabajo de Ferran López, Miquel Esquius y Eduard Sallent, que han dirigido el cuerpo los últimos tres años, los tres años más duros para los Mossos, en que el propioTrapero ha admitido que ha habido una pérdida de confianza de la sociedad.

El major ha entonado el mea culpa y ha admitido errores. "Mi defensa del cuerpo no fue bien entendida. Provocó relaciones personales que se complicaron", ha dicho haciendo claras referencias a la tensión que hubo los días previos al 1-O con los mandos de la Guardia Civil, el CNP y Diego Pérez de los Cobos, enviado del estado español para coordinar a las policías. De hecho, esta misma mañana Trapero ha llamado ya a los responsables de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, tanto de Barcelona como de Madrid, a quienes ha anunciado su visita próxima y de quienes ha recibido, ha dicho, una muy buena respuesta.

Trapero también ha dejado claro que quiere sacar del foco mediático al cuerpo de los Mossos d'Esquadra y, sobre todo, del debate político. "Creo en la rendición de cuentas y la transparencia. Pero tenemos que estar fuera del foco mediático por cuestiones que no son propias del cuerpo policial".

Y es que en la lista de errores de Trapero está la imagen que se dio: "Dimos una imagen de lo que el cuerpo no estaba haciendo".

"El cuerpo es parte de mi vida"

Josep Lluís Trapero ha vuelto a ejercer de jefe del cuerpo después de una reflexión personal y profesional. Y al final ayer comunicó su decisión al conseller "porque este cuerpo es parte de mi vida. Tengo mucho que hacer".

El major ha tomado la decisión, después de valorar su vuelta con diferentes mandos: "He hablado con varios mandos y me he sentido acompañado en mi decisión".

Los hombres de Trapero

Tendrán que pasar todavía unos días para saber cómo queda configurada la nueva jefatura. Pero el major Trapero ya ha dejado claro que sus hombres de confianza y el ex comisario jefe Eduard Sallent, estarán. Juan Carlos Molinero, Ferran López y Miquel Esquius tendrán "un lugar en la estructura donde sus potencialidades se puedan aprovechar en beneficio del cuerpo policial".

Ferran López tuvo que asumir el mando del cuerpo durante el 155 para evitar que fuera un mando de la Guardia Civil quien cogiera el control. Estuvo en el foco mediático, pero durante toda su carrera ha hecho un trabajo silencioso y durante los últimos tres años ha sido clave en la estrategia de la defensa judicial de Trapero.

Miquel Esquius fue comisario jefe después de que Miquel Buch destituyera a López, marcado por el 155. Esquius, por su parte, decidió dejar el cargo el verano del año pasado y Buch nombró a Eduard Sallent. Un perfil completamente opuesto al de Trapero que ahora también tendrá un lugar en la jefatura.

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