El Comité de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo será el encargado de resolver el suplicatorio del Tribunal Supremo contra los eurodiputados Carles Puigdemont y Toní Comín. Este órgano parlamentario, integrado por 25 miembros, tendrá que aprobar en los próximos meses la propuesta para levantar o no la inmunidad de los dos diputados, que tendrá que ser votada por toda la cámara en sesión plenaria. Se abre un proceso que se aventura largo.

Elección del ponente

El primer paso que tendrá que dar el comité de Asuntos Jurídicos con el suplicatorio será la elección del ponente y de su ayudante para hacer la propuesta del comité. Eso podría pasar el 27 y 28 de enero, fecha de la próxima reunión de la comisión. El ponente y su ayudante tendrán que elaborar un informe que explique los motivos por los cuales se tiene que levantar o no la inmunidad a Puigdemont y Comín.

Cada familia política nombra al principio de la legislatura al eurodiputado que será el responsable de llevar casos de inmunidad. Cuando entra un suplicatorio, los coordinadores del comité escogen entre estos miembros designados por los grupos. Lo hacen por orden en función de su peso político y de los dosieres que ya tienen entre manos. Quedan descartados aquellos que forman parte del mismo grupo político o pertenecen al mismo Estado que el afectado.

El eurodiputado pirata (Verdes/ALE) y miembro del comité, Patrick Breyer, desconoce quién será el eurodiputado encargado de gestionar el dosier, pero apuesta por encontrar a alguien con un perfil "neutral". De entrada no podría ser ningún socialista, porque el eurodiputado designado para llevar casos de inmunidad es, precisamente el español Ibán García del Blanco. "Efectivamente, hay una incompatibilidad, no se puede pertenecer ni al mismo grupo ni al mismo país de origen de los afectados por el suplicatorio", confirma el socialista.

Iban Garcia Blanco eurodiputado PSOE ACNEl eurodiputado Ibán García del Blanco. Foto ACN

Debate en el comité

Según el reglamento de la Eurocámara, el afectado tendrá la oportunidad de ser escuchado por el comité y de presentar la documentación que crea relevante. En su comparecencia puede ir acompañado de un abogado que le asesore o puede designar a otro eurodiputado para que le represente. Una vez pasada esta audiencia, el comité tendrá que decidir sobre la propuesta que se someterá a una votación por mayoría simple en el pleno del comité. Fuentes parlamentarias aseguran que este procedimiento será a puerta cerrada. Después tiene lugar la votación en el pleno del Parlamento

El equipo de Puigdemont y Comín pretende que el suplicatorio se convierta en un "juicio al juicio del 1-O", y prevé que el análisis que tendrá que hacer la cámara sobre su situación haga aflorar las irregularidades que, en su opinión, hubo en el proceso del Tribunal Supremo. En este sentido, prevén presentar un amplio abanico de documentación.

Eurodiputado Verdes Patrick Breyer ACNEl eurodiputado de Los Verdes Patrick Breyer. Foto: ACN

Un proceso que durará meses

En general, el comité decide en un par de meses sobre los suplicatorios, pero ha habido casos que se han alargado más de medio año. Mientras partidos como el PP y Ciutadans quieren que el proceso se lleve con celeridad y esperan cerrar el dosier en dos o tres meses, el eurodiputado Breyer pronostica que tardará entre tres y seis meses porque el caso es "particularmente relevante y debe ser considerado con cuidado".

Para el socialista García del Blanco, el suplicatorio se puede alargar unos dos meses, aunque no se trata de una cuestión "matemática" y podría alargarse más dependiendo del calendario de sesiones y plenos de la cámara.

Cae la inmunidad, pero no el mandato

En caso de que el suplicatorio prosperara y Puigdemont y Comín perdieran la inmunidad, podrían seguir como miembros del Parlamento Europeo, pero tendrían que hacer frente a la euroorden belga. García del Blanco admite que mantendrían "los derechos como eurodiputados", excepto la inmunidad, mientras que desde el entorno de los independentistas recuerdan que el levantamiento sólo afectaría a su proceso judicial por la causa del 1-O, pero disfrutarían todavía del resto de protecciones.

El socialista miembro del comité de Asuntos Jurídicos dice que "lo normal" sería que en caso de levantamiento de la inmunidad, el país donde estuvieran Puigdemont i Comín en aquel momento los extraditara a España. Una opción, sin embargo, que no ven tan clara desde el entorno de los dos eurodiputados de Junts, que recuerdan que primero hace falta que el Estado gane el suplicatorio y que muchos de los pronósticos jurídicos españoles no se han cumplido en Europa. De hecho, mientras no llega la decisión sobre levantarle o no la inmunidad, el objetivo de Puigdemont es ahora luchar por garantizar que le proteja para entrar, también, en territorio español donde Pablo Llarena le mantiene la orden de detención.

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