Tormenta en Mallorca: piden dimisiones por las cargas policiales en la manifestación contra la masificación

La manifestación contra la masificación turística convocada este sábado en las calles de Palma superó todas las previsiones de los organizadores. Esta protesta, considerada histórica, terminó con cargas policiales en las calles de la capital mallorquina después de un recorrido donde no había habido incidentes. Pocos días antes, dos manifestantes del colectivo Menys Turisme Més Vida habían sido detenidas en Santa Maria del Camí por pintadas en inmobiliarias y haber puesto pegamento en sus cerraduras. La Policía Nacional actuó con muchísima dureza contra parte de los participantes de la manifestación, que tuvo un carácter prácticamente familiar, con personas de todas las edades, carteles irónicos. Incluso, se repartieron trozos de melón para refrescar a los mallorquines que clamaron contra el turismo. Las cargas policiales llegaron al final de la manifestación, en el acceso a Ses Voltes, donde esta debía terminar y los manifestantes fueron recibidos por dos cordones policiales. Varias personas necesitaron asistencia sanitaria en el Passeig Sagrera, en el centro histórico de la ciudad, y un fotoperiodista fue también agredido por los agentes.

Esta respuesta desmesurada, denunciada por las entidades convocantes, ha generado muchísima polémica e indignación. Todo ello ha generado una gran tormenta política en Mallorca, donde desde hace unos días hay —irónicamente— varios miembros de la Familia Real de vacaciones, Juan Carlos I incluido. Esta manifestación, que se entendía como un ataque a las políticas del gobierno del PP que desde 2023 vuelve a mandar tanto en el Consell Insular de Mallorca como en el Govern de les Illes Balears se ha acabado convirtiendo en un gran dolor de cabeza para los socialistas y el gobierno español.

El PP mete baza y reclama responsabilidades políticas en Madrid

Los organizadores del acto reclaman, después de lo que consideran una violencia totalmente injustificada y vergonzosa, la cabeza del delegado del Gobierno en el archipiélago, Alfonso Rodríguez, que se ha negado de lleno, asegurando que no fue una decisión suya. "No es este delegado del Gobierno quien decide si hay una carga o no. Las cargas las decide el operativo policial", aun reconociendo, eso sí, que algunas de estas acciones fueron "desproporcionadas" y con un uso innecesario de la fuerza. Marga Prohens, presidenta de las Illes Balears por el PP, ha aprovechado la ocasión para meter baza. Mostrándose "impactada" por el final de la manifestación con "imágenes lamentables" por la actuación de la Policía Nacional, ha pedido "responsabilidad" al delegado del Gobierno.

La Policía Nacional habla de "grupos violentos"

Ante las críticas por su actuación, que ha llegado a medios internacionales, la Jefatura de la Policía Nacional salió al ataque para defenderse: "Había un grupo de entre 350 y 400 manifestantes, perfectamente organizado, que buscaba pelea desde el principio. Al final nos vimos obligados a intervenir porque habían agredido a turistas y a un quiosquero y estaban lanzando piedras, palos y botellas a nuestros agentes", han justificado, mientras desde la organización lo han desmentido rotundamente.

De momento, sin embargo, la Policía Nacional ha abierto una investigación interna para esclarecer si algunos de sus agentes se "excedieron en el uso de la fuerza", según informa el diario Última Hora. Así, se están revisando numerosos vídeos de la actuación policial y se ha tomado declaración a funcionarios que participaron. El análisis se centra, sobre todo, en los golpes en la cabeza que recibieron algunos manifestantes.