La agenda para investir presidente es apretada. Lo recordaba hoy el presidente del Congreso, Patxi López, cuando afirmaba que anunciará la próxima semana la fecha de la investidura. Pero el protocolo es relevante y, antes de que ese momento llegue, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, quiere haberse reunido con Rajoy "para dialogar". El encuentro será el viernes en el Congreso, pero, sin haberse visto las caras, la tensión es palpable entre ambos candidatos.

Sólo quedan tres días. Sánchez se habrá encontrado entonces con un buen número de colectivos sociales, y Rajoy se habrá reunido con Albert Rivera, líder de Ciudadanos. El PSOE propuso el miércoles, pero al presidente del PP no le iba bien. Este propuso un día entre jueves o domingo, y a Sánchez le pareció una falta de respeto que Rajoy se encontrara antes con Rivera, que con "quien tiene el mandato constitucional para formar gobierno".

Rajoy rechazó dicho mandato, en parte aconsejado por el ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, como él ha explicado hoy. Ahora, las presiones del Ibex intentan que también se abstenga y deje gobernar al PSOE y C 's. Por su parte, Iglesias insiste en que él no negociará con el PSOE si sigue encontrándose con los naranjas, y tampoco permitirá que PP y C's gobiernen, lo cual encantaría a "Cebrián y a Merkel", como ha asegurado.

Parece que en estos momentos sólo está contento Podemos, a quien la Mesa ha sacado del "gallinero", recolocando por unanimidad a los morados en sus nuevos escaños en el Congreso.

Colectivos sociales

Hasta que el viernes no llegue, Sánchez seguirá su ronda de contactos para presentar su plan de gobierno. Hoy le ha tocado al mundo de la cultura y la universidad, y mañana, a los sindicatos y empresarios. El PSOE quiere sumar no sólo con los partidos, sino con el tejido social. Y cuanto más, mejor para él. Lo decía ayer su portavoz, Antonio Hernando, que en cuatro días Sánchez se había reunido con más gente, que Rajoy en cuatro años de Gobierno del PP.

Reunión Rajoy-Rivera

En su intento de conseguir apoyos para el programa de Ciudadanos, Albert Rivera se reunirá el jueves con el presidente en funciones, Mariano Rajoy. No le pedirá que se abstenga para que los naranjas gobiernen con los socialistas, pero Rivera sí cree que el PP es un actor clave en las negociaciones y que se debe contar con él. Después de todo, el PP tiene la mayoría en el Senado, y la aritmética sigue quedando corta al tándem PSOE-Ciudadanos.