De ida y vuelta. Cientos de migrantes que en las últimas horas habían accedido de manera irregular a Ceuta han empezado a volver este viernes por la mañana a Marruecos por el mismo punto por donde entraron, el espigón fronterizo que separa la ciudad autónoma del país vecino. Allí se cruzan con personas que siguen entrando en la ciudad en pequeños grupos. Según la Guardia Civil y organizaciones humanitarias que trabajan en la zona, el flujo de migrantes que vuelven a Marruecos se ha acelerado a lo largo de la mañana y son alrededor de 250 personas por minuto. El Gobierno español ha cifrado en cerca de 49.000 las personas que entraron en Ceuta este jueves.
"Aquí no tenemos nada que hacer, muchas vueltas para nada", ha explicado a la agencia EFE un joven de 25 años natural de Tetuán. Este joven, junto con cuatro amigos más, ha optado voluntariamente por salir de Ceuta, igual que otros grupos de personas que utilizan la playa para volver a su país.
El aspecto de la frontera del Tarajal esta mañana no tiene nada que ver con el del jueves, sobre todo por la presencia de militares que están reforzando el dispositivo de seguridad en los alrededores de la aduana fronteriza. Tanto los militares como los efectivos de la Guardia Civil han establecido un nuevo carril de entrada, de manera que las personas que entran desde Marruecos ya no atraviesan por las carreteras adyacentes, sino por otro lado de la aduana. De esta manera van directamente hacia una zona montañosa de la ciudad, evitando el centro, donde se acumulan miles de personas.
Al menos diecinueve muertos
Esta mañana son muy pocas las personas que se han lanzado al mar, donde hay una mayor presencia de unidades de la Guardia Civil que se han situado en torno al espigón. El descubrimiento en las últimas horas de cuatro cadáveres más en torno a la frontera de Ceuta con Marruecos ha elevado a 19 la cifra de muertos cuando pretendían entrar nadando por el paso fronterizo ceutí, aunque no se descarta que este número pueda aumentar.