El CIS recoge la crisis de Ceuta y recorta la supuesta ventaja de Sánchez sobre el PP

La crisis de Ceuta pasa factura a Pedro Sánchez. Incluso lo reconoce este lunes el barómetro de septiembre del CIS dirigido por el socialista José Félix Tezanos. El Centro de Investigaciones Sociológicas se obstina en mantener al PSOE en primera posición en caso de hipotéticas nuevas elecciones generales, pero reduce la distancia con el supuesto segundo partido, el PP. Si en julio la diferencia entre ambos era de ocho puntos (33% y 25,1%), ahora se acorta a los 5,5 puntos (31,0% y 25,5%). Así, los socialistas bajan, mientras que los populares, capitaneados por Alberto Núñez Feijóo, crecen un poco. Vox se mantendría como tercera fuerza del Congreso de los Diputados con el 16,6% de los votos en todo el Estado. La otra formación española de extrema derecha, Se Acabó La Fiesta del ultra Alvise Pérez conseguiría el 1,8% de los votos. Por su parte, Podemos sigue recortando distancias con Sumar: la coalición que actualmente lidera Yolanda Díaz se llevaría el 5,7% de los votos; y una candidatura de Irene Montero se llevaría el 3,7% de los sufragios.

 

Esquerra Republicana sigue imponiéndose de forma clara sobre Junts per Catalunya en estos barómetros: 2,5% contra 0,7% en el estudio de septiembre. Bildu (1,3%) vuelve a superar al PNV (0,7%) en intención de voto. Por último, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) conseguiría el 0,7% de los votos, por delante de Coalición Canaria (0,2%) y Unión del Pueblo Navarro (0,1%).

La agenda política, monopolizada por la crisis de Ceuta

El CIS realizó las 4.042 entrevistas de este barómetro de septiembre durante los primeros días del mes, justo cuando Pedro Sánchez comparecía en el Congreso para dar explicaciones sobre la gestión de la crisis de Ceuta por parte de su Gobierno. Fue entonces cuando el presidente español anunció que se desclasificarían los avisos que los servicios de inteligencia habían emitido sobre la entrada masiva.

El episodio ha abierto un choque interno entre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la titular de Defensa, Margarita Robles. Mientras Robles ha salido siempre en defensa del trabajo realizado por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Marlaska ha mantenido que nunca recibieron ningún aviso que apuntara a la magnitud de lo que finalmente ocurrió en la ciudad autónoma. El dossier desclasificado acabó dando la razón a Robles: la inteligencia española advirtió de convocatorias masivas en grupos en redes sociales tanto a la delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, como a la Guardia Civil e incluso a los servicios marroquíes.

Los papeles revelan, concretamente, que el CNI alertó por WhatsApp al jefe de gabinete del delegado del Gobierno español en Ceuta: hablaban de una "llamada" que circulaba por redes sociales convocando un "asalto por valla y mar" en la ciudad el 29 de julio, un día antes de que entraran de golpe más de 70.000 inmigrantes procedentes de Marruecos. Aquel jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, presentó la dimisión el pasado viernes y aseguró que sí había hecho llegar "personalmente" esta información a su superior, Miguel Ángel Pérez Triano, que también es secretario general del PSOE en Ceuta.

A raíz de la crisis de Ceuta, el CIS ha decidido preguntar de manera específica por este episodio, lo que hace que la inmigración pierda peso como problema percibido por los ciudadanos. En julio, la inmigración ocupaba el segundo lugar del ranking, solo por detrás de la vivienda, con un 23,4% de menciones. En septiembre, en cambio, cae hasta la tercera posición —ahora la supera también la crisis económica— y se queda en el 19,7%, casi cuatro puntos menos (3,7 exactamente). En paralelo, la encuesta abre un apartado propio para la crisis con Marruecos y las fronteras de Ceuta y Melilla, que recoge el 4,8% de las respuestas. 

Preguntas sobre Ceuta y Marruecos

El barómetro también pregunta explícitamente a la ciudadanía si detecta actores interesados en avivar el conflicto entre España y Marruecos. Un 67,7% responde que sí, frente a un 24,5% que lo descarta. Entre quienes ven intereses, los más señalados son "Estados Unidos, algunos sectores de Estados Unidos" (49,1%), seguidos de "algunos sectores de la sociedad marroquí" (38,1%), Israel (35,4%), Donald Trump (33,4%) y Netanyahu (15,2%); el rey marroquí Mohamed VI apenas aparece (1,4%), al igual que Vladímir Putin (0,9%) o el propio Pedro Sánchez (0,9%).

La encuesta refleja, a la vez, un apoyo amplio a la mano dura fronteriza y al entendimiento con Rabat: el 82,2% cree que España debería reforzar sus fronteras, el 89,4% reclama más implicación de la Unión Europea en la gestión de la crisis, y cerca de nueve de cada diez encuestados (63,4% "mucha" y 22,9% "bastante") otorga una importancia alta a mantener una buena relación con Marruecos para garantizar la seguridad en Ceuta y Melilla. Sobre el estatus de las dos ciudades autónomas, el 77,1% las considera "territorios tan españoles como cualquier otro de la península", frente a un 14,3% que ve una "situación ambigua" que debería resolverse con acuerdos bilaterales con Marruecos.

Sánchez continúa como presidente preferido de los españoles

Este barómetro continúa situando a Pedro Sánchez como el dirigente preferido por los entrevistados para ocupar la presidencia del Gobierno. Lo cita un 25% de los encuestados, casi el doble que Alberto Núñez Feijóo, que obtiene un 13,2%. Santiago Abascal es tercero con un 9,8%, seguido del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, con un 4,6%. Isabel Díaz Ayuso obtiene el 1,7%, Alvise Pérez el 1,4%, Yolanda Díaz el 1,3%, Irene Montero el 0,7% e Ione Belarra el 0,4%.

A pesar de ello, el 46,7% de los entrevistados asegura que Sánchez no le inspira "ninguna confianza" y otro 20,5% dice que le inspira "poca confianza". En sentido contrario, un 22,8% afirma tener "bastante confianza" en el presidente del Gobierno; y un 8,7%, "mucha".