Muere Marina Vilalta, la pastora en activo más longeva de Catalunya

Ha fallecido Marina Vilalta, la pastora en activo más mayor de Catalunya, a los 99 años. Con su traspaso durante la noche de este lunes a domingo, el Ripollès pierde un auténtico referente del sector primario y de una forma de vivir profundamente ligada al medio rural. Marina deja atrás una vida de dedicación absoluta a la tierra, a la ganadería y a la preservación de las tradiciones del país.

Nacida en Ogassa y estrechamente arraigada en Bruguera, dentro del término municipal de Ribes de Freser, su relación con el oficio comenzó desde la infancia. Con solo 5 años, Marina ya acompañaba a su padre a pastorear, iniciando una trayectoria que la acompañó prácticamente hasta el final de sus días. De hecho, cerca de su centenario —que habría celebrado el 14 de junio del próximo año—, todavía mantenía la costumbre de sacar cada tarde su rebaño de ovejas y cabras a pastorear por los alrededores del municipio.

Creu de Sant Jordi y la plaza del pueblo

La perseverancia y la fidelidad al oficio de Marina le han valido numerosos reconocimientos en los últimos años. Por un lado, la pastora fue la primera persona en recibir el premio Arrelats, en el marco de los premios Ripollès Líders, un reconocimiento creado expresamente para homenajear trayectorias vitales firmemente vinculadas al sector primario de la comarca. Y en el año 2022 fue distinguida con un galardón histórico como la Creu de Sant Jordi, una distinción que valoraba no solo su larga trayectoria en la ganadería, sino también su contribución a la conservación del patrimonio cultural, el trabajo con el ganado y la transmisión de las tradiciones orales del Ripollès. Su historia ha quedado inmortalizada en diversas producciones culturales, como el documental La pubilla, de Televisió del Ripollès; y el libro Una vida a les muntanyes, de Abraham Orriols. Orriols descubre su vida y hace un retrato de esta mujer, que ha roto estereotipos, dedicándose a un oficio muy masculinizado —un oficio que, de hecho, ella habría vuelto a elegir, porque realmente es lo que la apasionaba—.

El vínculo profundo entre la Marina y su pueblo quedó oficializado en el año 2022, cuando el Ayuntamiento de Ribes de Freser decidió bautizar la plaza de Bruguera con su nombre, en un gesto que se interpretó como un reconocimiento en vida a su figura. La alcaldesa del municipio, Mònica Sanjaume, ha expresado el duelo por la pérdida y ha destacado especialmente el consuelo de haber podido rendirle un homenaje en vida en el pueblo. Un reconocimiento tanto a su figura como al legado de una generación irreductible de pastores que han mantenido viva la actividad de montaña en Catalunya hasta el siglo XXI.