Sílvia Orriols vuelve a sacar petróleo de la crisis que se ha abierto en el seno del PSC en Ripoll después del cese de los dos concejales que permitieron aprobar sus presupuestos municipales con su abstención. La alcaldesa de la capital ripollesa y líder del partido ultra Aliança Catalana se ha hecho eco del episodio y ha aprovechado para dar guerra al president de la Generalitat, Salvador Illa, y a la cúpula de los socialistas catalanes. "¿Quién es el intolerante y autoritario, ahora?", ha lanzado Orriols en un vídeo publicado en las redes sociales y en diversos tuits. La alcaldesa de Ripoll ha calificado la situación de "ridículo" y ha afirmado que responde al "miedo" de Illa, sin precisar a qué.

La dirigente de Aliança Catalana ha defendido la abstención de los dos concejales socialistas destituidos como "un ejercicio de responsabilidad institucional y política". "Simplemente querían evitar una nueva cuestión de confianza y, por lo tanto, que Ripoll se adentrara en un nuevo episodio de inestabilidad", ha valorado Orriols. Por lo cual, la alcaldesa ha acusado al PSC de ser "intolerante y autoritario" y ha calificado de "dantesco" el cese de los concejales. Orriols también ha acusado a los socialistas de no permitir "ningún tipo de autonomía municipal" y ha afirmado que la cúpula del partido quiere "dirigir el cotarro" desde Barcelona.

"Espero seriamente que tengáis dificultades a la hora de confeccionar una nueva lista municipal en Ripoll, porque no os merecéis tener representación en nuestro municipio", ha disparado Orriols en su vídeo. La alcaldesa de Ripoll ha hecho referencia así a la crisis interna que se ha abierto en los socialistas de Ripoll, después de que la agrupación local del PSC haya expresado su desacuerdo con la decisión de la dirección nacional del partido de hacer dimitir a sus concejales y hayan advertido que ningún otro miembro de la lista electoral municipal quiere tomar el relevo. A través de un comunicado, que firman los dos concejales socialistas Enric Pérez y Anna-Belén Avilés, cargan contra una decisión que tildan de "unilateral".

Dos concejales socialistas permiten aprobar las cuentas de Orriols y el PSC fuerza su dimisión

Todo ello remite a la aprobación de las cuentas municipales de Ripoll impulsadas por Orriols gracias a la abstención de los dos concejales socialistas. Lo justificaron "con el propósito de evitar un nuevo circo político y mediático en Ripoll". Sin embargo, la federación del PSC en las comarcas gerundenses expresó su "desacuerdo absoluto" con la decisión de los concejales y subrayó que los valores socialistas se sitúan "en las antípodas" de los planteamientos de Orriols. Aquella misma tarde, los concejales del PSC en Ripoll salieron a admitir su "error" y a poner su cargo a disposición del partido, señalando que el sentido de su voto "contradice" el marco general del PSC. A lo largo del fin de semana y del lunes, la polémica abstención ha recibido las críticas de Salvador Illa y de la portavoz del PSC, Lluïsa Moret, que avisó que se tomarían las "medidas oportunas". Esta mañana, fuentes socialistas han explicado que anoche hubo una reunión con los dirigentes de Ripoll y de las comarcas gerundenses y que se optó por la renuncia de los dos concejales

La línea marcada por Salvador Illa con Sílvia Orriols ha sido la de la confrontación directa. El jefe del Govern, de hecho, ha mantenido varios choques con ella en el pleno del Parlament, donde Aliança Catalana tiene dos escaños. El año pasado, Illa cargó contra el fondo y las formas de la diputada ultra: "Hay que tener muy poca vergüenza y mucha cara para frivolizar con los derechos humanos. Y a usted le convendrían bastantes cursos de derechos humanos, de educación y de cortesía", disparó Illa, a lo cual añadió que “Catalunya no es racista, y sabe acoger e integrar”. Illa también se ha mostrado tajante con el cordón sanitario a Aliança: "O se está con los valores europeos o con quien los ataca; o se está con los valores humanos o con el racismo; o se está con la defensa de las instituciones o con las posturas extremistas. No valen las excusas ni en Barcelona, ni en Bruselas, ni en Ripoll", dijo.