Silencio absoluto en la cúpula de Junts per Catalunya después de la victoria de Jordi Martí Galbis en las primarias del partido en Barcelona. Ni el presidente de la formación, Carles Puigdemont, ni ninguno de los cuatro vicepresidentes —Míriam Nogueras, Antoni Castellà, Mònica Sales y Josep Rius— han felicitado públicamente al nuevo alcaldable. Tampoco lo han hecho otros dirigentes destacados del partido como el presidente del Parlament, Josep Rull; el adjunto a la presidencia, Albert Batet; el portavoz en el Parlament, Salvador Vergés; la secretaria de finanzas, Maria Teresa Pallarès; o el portavoz en el Senado, Eduard Pujol. Aunque a primera hora de la mañana Jordi Martí había explicado en varios medios que el presidente Puigdemont no le había felicitado de forma privada, finalmente sí lo ha hecho a lo largo de la mañana, según ha adelantado Catalunya Ràdio y ha podido confirmar El Nacional.cat.
La única voz de la dirección que se ha pronunciado ha sido la del secretario general, Jordi Turull, que ha felicitado a Martí Galbis en una rueda de prensa celebrada este domingo, en la que han comparecido conjuntamente, intentando cerrar filas. El acto ha contado también con la presencia de la secretaria de organización, Judith Toronjo, y el secretario de política municipal, Joan Ramon Casals.
Jordi Martí Galbis se ha impuesto en las primarias con el 40,29% de los votos (253 apoyos), por delante de la diputada en el Congreso Pilar Calvo, que ha obtenido el 29,30% (184 votos); el abogado Jaume Alonso-Cuevillas, con el 18,63% (117 votos); y la diputada Glòria Freixa, con el 11,15% (70 votos). La participación ha sido del 67,24% del censo —628 votos emitidos—, con cuatro papeletas en blanco, sobre un total de 934 militantes con derecho a voto.
Turull abrió la comparecencia de este domingo sin preguntas, poniendo en valor unas primarias que ha calificado de “absolutamente ejemplares en todos los sentidos”. Destacó el “juego limpio”, el “respeto” entre candidatos y la elevada participación, reivindicando la militancia como “la base y alma del partido”. “Es un ejercicio de radicalidad democrática en una época en que la política se aleja de la gente. Nosotros ponemos a la gente en el centro de decisiones”, afirmó. El secretario general quiso cerrar filas con el nuevo candidato y situar el partido en modo electoral. “A partir de ahora estaremos al lado de Jordi Martí y empujaremos para volver a ganar y hacerlo con más rotundidad para que no se repita el pacto entre PSC, Comuns y PP”, advirtió.
Los rivales sí felicitan a Martí Galbis
A diferencia de la cúpula del partido, los rivales de Martí Galbis en las primarias sí que han reaccionado con rapidez y tono constructivo. Pilar Calvo, segunda clasificada, le ha felicitado tanto personalmente como a través de las redes sociales, donde ha asegurado: "Ahora, a por la victoria en Barcelona". En la misma línea, Jaume Alonso-Cuevillas ha hecho un llamamiento a la unidad en un vídeo: "Ahora toca cerrar filas y trabajar juntos por lo que realmente importa: ganar la alcaldía de Barcelona", ha dicho, agradeciendo también el apoyo recibido por parte de la militancia. Glòria Freixa también ha querido enviar un mensaje de unidad: "Remaremos todos para que nuestro partido gane las elecciones en Barcelona el próximo año. No tengan ninguna duda, volveremos a vencer", ha afirmado.
Unas primarias marcadas por los equilibrios internos
La carrera interna ha sido también un reflejo de los equilibrios de poder dentro del partido. Martí Galbis se ha presentado como continuador del legado de Xavier Trias, con el apoyo del exalcalde y de buena parte de la estructura territorial de Barcelona. Por su parte, Pilar Calvo ha emergido con el apoyo de dirigentes próximos a Puigdemont, como Albert Batet y Míriam Nogueras, así como de diputados en el Congreso.
Glòria Freixa ha mantenido su candidatura a pesar de las presiones para integrarse con Calvo, con el apoyo de sectores próximos a Josep Rull, o también el portavoz en el Parlament, Salvador Vergés, o el diputado en el Parlament Joan Canadell. Alonso-Cuevillas, en cambio, ha apostado por un perfil más vinculado a la militancia.
Aun así, el candidato preferido inicialmente por Puigdemont era Josep Rius, mientras que Antoni Castellà había intentado impulsar una candidatura de consenso con Tatxo Benet, que finalmente no se concretó. Rius optó por retirarse para evitar un escenario de confrontación directa con Martí Galbis. También se le había ofrecido la posibilidad de encabezar la lista al exconseller Quim Forn o al presidente Artur Mas.
