Hay coches que viven a la sombra de otros mucho más famosos. Es el caso del Skoda Fabia. Mientras el protagonismo suele recaer en el Volkswagen Golf o el Polo, este utilitario lleva años ofreciendo prácticamente las mismas cualidades por bastante menos dinero. Y eso explica que cada vez más compradores lo tengan en cuenta antes de tomar una decisión.
La receta tampoco tiene mucho misterio. Skoda forma parte del Grupo Volkswagen y aprovecha buena parte de su tecnología. Eso se traduce en un coche con una construcción muy sólida, un comportamiento equilibrado y un interior que transmite sensación de calidad. No busca llamar la atención con soluciones extravagantes. Prefiere convencer a base de lógica.

Un tapado entre los utilitarios a tener muy en cuenta
La cuarta generación dio un salto importante. Creció de tamaño, mejoró el aprovechamiento del espacio y pasó a ofrecer uno de los maleteros más grandes de su categoría, con 380 litros. Un dato que marca diferencias frente a muchos de sus rivales directos y que resulta especialmente útil para quienes utilizan el coche a diario o viajan con frecuencia.
La gama arranca en 15.400 euros, mientras que la financiación permite acceder al modelo desde 110 euros al mes. Son cifras difíciles de igualar si se busca un coche de este nivel de calidad dentro del grupo Volkswagen.

Así es el Skoda Fabia más económico
Su mecánica de acceso tampoco pretende impresionar sobre el papel. El motor 1.0 MPI de 80 CV apuesta por la sencillez. Consume poco, tiene un mantenimiento contenido y responde perfectamente en ciudad y en desplazamientos habituales. Es el tipo de coche pensado para durar muchos años sin complicaciones innecesarias.
Donde sorprende es en el equipamiento. Incluso la versión Selection incorpora elementos que hace no demasiado tiempo estaban reservados a segmentos superiores, como el Virtual Cockpit, conectividad inalámbrica con el teléfono móvil, retrovisores eléctricos y calefactables o un completo sistema multimedia. Todo ello sin disparar el precio.