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Claudia Sheinbaum y Felipe VI han enterrado el hacha de guerra siete años después de la carta de Andrés Manuel López Obrador, en la que el expresidente mexicano reclamaba disculpas por la conquista. Aprovechando que el monarca está en el país norteamericano por el Mundial de Fútbol, la actual presidenta mexicana ha recibido este jueves al rey español en el Palacio Nacional de Ciudad de México, una cita que representa un paso firme en la normalización de las relaciones entre ambos países y que abre la puerta a una nueva etapa de cooperación.

"México y España continúan fortaleciendo sus lazos diplomáticos en beneficio de la relación y del bienestar de sus pueblos", han expresado desde la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, añadiendo que ha sido el canciller, Roberto Velasco, el encargado de dar "la bienvenida al país al jefe de Estado español, el rey Felipe VI, en el marco de su visita oficial". La ceremonia de bienvenida se ha realizado en el Salón de Embajadores, y se han entonado los himnos nacionales de México y del Estado español. Posteriormente, se ha realizado la fotografía oficial del encuentro. Sheinbaum ha estado acompañada por el mencionado Velasco, por el jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel; y el embajador mexicano en España, Quirino Ordaz. En el caso español, han asistido el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; la ministra de Educación, Milagros Tolón; el jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino Marzo; el embajador español en México, Juan Duarte Cuadrado; la consejera diplomática de la Casa del Rey, Carmen Castiella Ruiz de Velasco; y el jefe de la Oficina del ministro, Sergio Cuesta Francisco.

 

Cronología de la crisis diplomática

La crisis diplomática comenzó en 2019, cuando López Obrador (2018-2024) envió una carta a Felipe VI reclamando una disculpa por los abusos cometidos en el pasado colonial. Tres años después, en 2022, la situación se agravó: el entonces presidente mexicano pidió una "pausa" en la relación con el Estado español, al considerar que no había una "actitud de respeto" del Rey por no responder a la misiva. La pausa se mantuvo hasta el punto de que Sheinbaum, que acababa de ser elegida presidenta, decidió no invitar al monarca a su toma de posesión en el año 2024. Desde el Estado español tildaron el gesto de "inaceptable", mientras que la nueva presidenta recordó que la falta de respuesta del Borbón a la carta de López Obrador fue considerado un "desaire" a México.

Después del punto álgido de la crisis, ambos países mostraron señales de querer retomar la situación y se fueron acercando para mitigar las diferencias. En marzo de este año, Felipe VI visitó por sorpresa una exposición en Madrid sobre el papel de la mujer indígena cedida por el gobierno mexicano, y admitió "muchos abusos y controversias" en la conquista de América. El punto de inflexión fue el viaje de Sheinbaum a Barcelona para asistir a una cumbre de líderes progresistas en abril, en la que se reunió con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Con todo, el ejecutivo de México ha acabado invitando al monarca al Mundial de Fútbol, una decisión de mucho peso simbólico por su ausencia en la investidura de Sheinbaum.

¿De qué han hablado?

La presidenta mexicana ha calificado de "cordial" el encuentro de este jueves, y ha dicho que han hablado sobre los "pueblos originarios" y "el fortalecimiento" de la relación entre ambos Estados. "En el Palacio Nacional, hemos tenido una reunión cordial con el rey de España, Felipe VI. Hemos conversado sobre la importancia de los pueblos originarios a lo largo de la historia y de los vínculos entre México y España", ha apuntado en un mensaje en las redes sociales. Y ha concluido: "Hemos coincidido en fortalecer la relación bilateral en beneficio de nuestras naciones".

Por su parte, Albares ha destacado el "momento extraordinario" de las relaciones entre el Estado español y México. "Recién aterrizado en México, acompaño a S.M. el Rey en el encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum, en un momento extraordinario de nuestras relaciones", ha escrito en las redes sociales. El jefe de la diplomacia española también ha subrayado que los dos países comparten "un compromiso firme con la democracia, el derecho internacional y el multilateralismo", y ha añadido que están unidos por "profundos lazos culturales, históricos, económicos y, sobre todo, humanos". Con todo, ha insistido en que continúan "fortaleciendo" sus relaciones "de hermandad y cooperación", así como "las excelentes e intensas relaciones fraternales".