Siempre se ha cuestionado la versión oficial del intento del golpe de Estado del 23F. Este miércoles, la desclasificación de sus documentos no ha hecho variar esta versión y, de hecho, el Gobierno ha sacado a la luz multitud de informes que refuerzan el papel que tuvo Joan Carles I, salvo un informe del CESID —el CNI de la época— que menciona entrevistas "confidenciales y sigilosas" del rey con golpistas después del intento; con la intención de que la imagen de la Corona no quedara “lesionada” en el juicio. Pero la desclasificación de estos documentos demuestra que los servicios secretos españoles siguieron la pista a un capitán de la Guàrdia Civil a quien se acusó de extraer aquella noche del Congreso de los Diputados un maletín que contendría información clave sobre el golpe. Un maletín, para más inri, que las teorías de la conspiración situaron como verdadero botín de los atracadores que tres meses después asaltaron el Banco Central de Barcelona. De los 153 documentos hechos públicos este miércoles, cinco son sobre Gil Sánchez Valiente.
En la época, algunos medios explicaron que se había visto al capitán de la Guardia Civil Gil Sánchez Valiente abandonar la cámara baja con un maletín que, supuestamente, contendría documentos relacionados con la trama civil y militar del golpe de estado. Tres meses después, un grupo de atracadores asaltaría el Banco Central de Barcelona y dejaban un mensaje en una cabina de teléfono pidiendo la liberación de los golpistas del 23F, un hecho que siempre se ha interpretado como un movimiento para despistar, desestabilizar y ganar tiempo, en tanto que la policía no pensaría que estaba tratando con meros atracadores.
Durante el asalto al banco barcelonés, la Guardia Civil contactó telefónicamente con los ladrones y confundieron la voz del líder de los atracadores, José Juan Martínez Gómez, alias El Rubio, por la de Sánchez Valiente, un error que hizo ganar fuerza a la idea de que todo aquello era una operación política de la extrema derecha. Para acabar de triangular la teoría de la conspiración, El Rubio ha explicado siempre que el atraco no se hizo para robar dinero, sino para cumplir con el encargo de los servicios secretos españoles de extraer del banco el famoso y supuesto maletín que habría introducido días antes Sánchez Valiente. Según el líder de los atracadores, este objetivo se logró; la maleta habría salido del banco en un intercambio de rehenes por provisiones.
Los documentos desclasificados hablan de Sánchez Valiente
Ahora, los documentos desclasificados demuestran que el Estado tuvo un ojo puesto sobre este personaje. De los 153 documentos destapados, cinco son sobre él. Los servicios de inteligencia han tenido en sus manos todo este tiempo un documento llamado Comentarios efectuados por el capitán de la Guàrdia Civil Gil Sánchez Valiente en Roma el 9 de julio de 1981. “Según sus declaraciones, siempre pensó que el golpe de estado no tendría éxito, ya que no confiaba en el rey”, deja por escrito, y confirma que este capitán conoció la intención de perpetrar un golpe de estado “unos días antes” porque con anterioridad “había hablado con Tejero de la necesidad de una acción de este tipo”.
“Aseguró que no habría participado en la operación si no fuera por los nombres que conocía de los participantes; y mencionó al capitán general Milans del Bosch y al general Armada, así como la supuesta aprobación del rey”, añade el documento. El informe también recoge que después del golpe viajó a Barcelona, donde “permaneció oculto en casa de un amigo durante aproximadamente un mes”. Después se refugió en Andorra y más tarde habría pasado por Alemania, Argentina, México y Roma. El documento de los servicios secretos también menciona la intención del capitán de viajar a Estados Unidos, cosa que acabó produciéndose porque se instaló en Miami. Cuando se encontraba en Argentina, llamó al general Toquero para asegurar que no tenía nada que ver con el asalto al Banco Central de Barcelona. De la misma manera, el documento recoge que Sánchez Valiente niega la existencia del famoso maletín, una historia que fue “una invención de la prensa”.
Utilizó a su hermano como “buzón”
Otro documento desclasificado este miércoles explica que Sánchez Valiente, cuando se encontraba en el extranjero, utilizó a su hermano, que era capitán del ejército del Aire, como “buzón” para mantener contactos en el Estado español. Después de una discusión con su familiar, los servicios secretos acreditan que ha utilizado para los mismos objetivos a un antiguo jefe de la Guardia Civil llamado Juan Antequera Betrán. El informe recoge el periplo que ha hecho el conocido como hombre del maletín en el extranjero, y explica que “se desplaza con un pasaporte de nacionalidad argentina”.
Por último, se han destapado tres archivos catalogados todo este tiempo como “reservados” dentro del archivo general e histórico del Ministerio de Defensa. Y acreditan que los altos mandos de la Guardia Civil denunciaron a Sánchez Valiente por cometer el delito de abandono de destino o residencia por no haberse presentado al trabajo después del golpe. Sus superiores acreditaban que la última vez que fue visto fue la mañana del 24 de febrero de 1981, cuando algunas historias lo sitúan abandonando el Congreso con el supuesto maletín.