La sentencia del caso 1-O se conocerá a finales de mayo, después de las elecciones europeas y municipales, según asegura que ha podido saber La Razón. De la misma manera, el juicio oral empezará a finales de enero, siguiendo así el calendario previsto después de que la sala del 61 del Tribunal Supremo rechazara apartar a los magistrados que juzgarán a los presos políticos.

El rotativo indica que hay tres trámites que se tienen que cumplir con anterioridad a la fijación del inicio del proceso: la notificación oficial de la desestimación de las recusaciones interpuestas por los presos contra los magistrados que los juzgarán, la resolución sobre los artículos de previo pronunciamiento invocados por la defensa, y la decisión de la Sala de responder a la petición de las defensas de prorrogar el plazo de presentación de sus escritos.

A pesar de las peticiones de los presos y sus defensas, el citado diario asegura que fuentes del Supremo han explicado que no se atenderá ninguna de las dos peticiones y que, en todo caso, se les pueden otorgar unos días más de plazo para presentar los escritos y no un mes más, que es lo que pedían. Una vez se presenten los escritos de la defensa ya sólo quedará fijar la fecha exacta de inicio del juicio oral.

Las fuentes consultadas por el diario apuntan que las vistas orales de los presos empezarán la semana del 14 o el 21 de enero, fase en que declararán los políticos independentistas. Previamente habrán pasado por la vista oral los abogados defensores y la acusación popular, ejercida por Vox.

En las sesiones de previo pronunciamiento se prevé que las defensas de los presos incidan en el hecho de que el Tribunal Supremo no es competente para asumir el caso 1-O y que es el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya quien se tiene que hacer cargo. Las mismas fuentes matizan que tanto la Fiscalía como las acusaciones se opondrán a la petición.

El juicio podría acabar a mediados de marzo

Con respecto a las sesiones del juicio oral, se podrían alargar más de un mes "y podrían alargarse hasta dos meses", en vista de la cantidad de testigos que han propuesto las acusaciones y los que presentarán las defensas. Eso hará que las sesiones sean de mañana y de tarde. De esta manera, el juicio podría acabar a mediados de marzo que es cuando los magistrados empezarían a deliberar y Manuel Marchena presentaría un borrador de sentencia a sus compañeros.