Al menos seis agentes de la policía española que estaban en la unidad de los cuatro policías imputados por haber herido a Roger Español el 1-O han asegurado este jueves, en la segunda sesión del juicio en la Audiencia de Barcelona, que no vieron cómo el activista cayó al suelo al recibir en el ojo derecho el impacto de una bala de goma lanzada por el escopetero procesado. Los testimonios policiales también han negado haber visto a los vecinos que reclamaban auxilio para Español, levantando las manos. Algunos de estos ciudadanos explicaron que lo hicieron y protegieron a Español en un portal, en la sesión del miércoles. Un segundo vecino también cayó al suelo por el impacto de una bala de goma en la pierna, según explicó en la vista. Las ambulancias llegaron a la calle Sardenya per a auxiliar-los.
Escopeteros, escuderos y otros agentes de la unidad Camel 50 que actuaron en la zona de la escuela Ramon Llull han asegurado que usaron la fuerza porque "no les dejaban marchar" los concentrados que estaban sentados, y porque "la masa" les tiraba objetos como "encendedores, vallas y adoquines", a preguntas de la fiscal Alejandra García. También han asegurado que un bombero intentó hacer una mediación, que no funcionó, y como aseguran que no podían salir de la zona, usaron las porras, las salvas y, al final, las balas de goma.
Los agentes también han coincidido en declarar que los concentrados les decían: "Os haremos lo mismo que la Guardia Civil", que ha causado extrañeza a las acusaciones. Esta supuesta amenaza se refiere a la concentración masiva en el Departament de Economía, contra el registro para encontrar urnas del 1-O, y que provocó las imputaciones y la prisión posterior de los líderes de Òmnium y la ANC, acusados de sedición.
Un vídeo los desmiente
Benet Salellas, abogado de Español, ha preguntado a todos los agentes por el final de su actuación, cuando estaban replegándose en la calle Sardenya hacia Gran Via, donde tenían las furgonetas, si continuaron tirándoles objetos, y han asegurado que sí. No obstante, en la causa hay un vídeo —a partir de las imágenes de los medios de comunicación que hicieron los Mossos por orden del juez instructor y con el que se descubre al escopetero que hirió a Español—, que desmiente completamente a los agentes. Es decir, no se les tiraba objetos cuando los once escopeteros reciben la orden de disparar pelotas de goma, una de las cuales hiere a Español, insisten las acusaciones.
En el final del tramo, les seguían una treintena de periodistas y vecinos, como Español. Preguntados por Laia Serra, acusación en nombre de Òmnium Cultural, los agentes han indicado que "no recuerdan" si alertaron de que iban a disparar pelotas de goma a los concentrados. Roger Español (en la foto principal), que declaró el miércoles, ha estado presente en la segunda sesión del juicio, acompañado de Carles Guillot, portavoz de Stop Bales de Goma.
Disparo directo, "permitido"
En el inicio de la segunda sesión del juicio del caso Español, el jefe policial de la unidad Camel ha asegurado que los escopeteros tienen permitido "el tiro tenso" de balas de goma, es decir, directamente a la persona, además de "rebotarla" en el suelo.
Posteriormente, uno de los escopeteros ha contradicho a su superior y ha asegurado que siempre deben dispararla al suelo sin saber dónde rebotará, como marca el protocolo. El jefe de Camel también ha asegurado que el inspector de Camel 50, que está imputado, le informó al final de la actuación que en la zona de la escuela Ramon Llull lanzaron 17 balas de goma (las únicas disparadas en Barcelona) y 48 cartuchos y que seis agentes resultaron heridos. Ha insistido en que el inspector imputado encabeza una unidad de "élite" y que es el inspector quien dio la orden "pelota", que significa disparar pelotas de goma porque tiene estas competencias.
El jefe de Camel ha añadido que supo de la grave lesión de Español por la tarde cuando estaban en el barco de Piolín. Y ha añadido que el herido "había causado varios desórdenes públicos". Español declaró el miércoles que le dispararon como "represalia" por haber tirado una valla al suelo y, antes, haber hecho resistencia pasiva en la sentada en el suelo. El jefe policial ha manifestado que analizaron la actuación de la unidad de Camel 50 y que la vieron legal y reglamentaria.
El catalán, no respetado
El presidente del tribunal, el magistrado José Carlos Iglesias, ha tenido que advertir a cada uno de los agentes que declaraban que no pueden comunicarse con el resto de compañeros, ya que en una pausa, una de las abogadas de las acusaciones ha oído cómo intercambiaban información.
La vista ha continuado por la tarde con la declaración de más agentes de la policía española; había unos 50 citados y las defensas han renunciado a algunos. La próxima sesión será el 30 de septiembre y la declaración de los cuatro acusados se ha programado par ael 1 octubre, coincidiendo con el 9.º aniversario del Referéndum de Independencia de Catalunya.
En la segunda sesión, el uso de la lengua catalana no se ha respetado. Dos traductoras de catalán a castellano han tenido dificultades para hacer la tarea de intérprete y los abogados de Òmnium, Irídia y la ANC, al final, han interrogado en castellano.
