Santos Cerdán asegura que el objetivo de la UCO "no es investigar delitos, sino destrozar personas"

El exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, ha roto el silencio este viernes con un comunicado en el que rechaza de manera rotunda cualquier implicación delictiva en el marco de las diligencias previas 150/2025, abiertas en el Tribunal Central de Instancia, que han originado un goteo constante de informaciones sobre los atestados de la UCO que investiga la supuesta trama que le implica a él y a la exmilitante socialista Leire Díez. Cerdán ha negado las imputaciones que le atribuyen un "rol superior" en la presunta trama dirigida a desactivar causas judiciales contra el Govern español o el PSOE, y denuncia que es objeto de una campaña destinada a "destrozar personas" y erosionar su credibilidad pública. Cerdán ha salido al paso de su nueva imputación en la Audiencia Nacional, en una causa en la que también figuran como investigados la exmilitante socialista Leire Díez y el exvicepresidente andaluz Gaspar Zarrías, entre otros.

En el escrito, fechado en Milagro, Navarra, el 5 de junio de 2026, Cerdán asegura que desde el 27 de mayo se han publicado atestados de la UCO y resoluciones judiciales que le atribuyen "actuaciones, presiones, injerencias y manipulaciones" dentro de una supuesta trama delictiva. Ante estas informaciones, afirma su "más absoluta y radical negativa de cualquier hecho delictivo" que se le impute en este procedimiento. El dirigente socialista también pone el foco en lo que considera una duplicidad investigadora. Recuerda que ya fue citado como testigo por otro juzgado sobre los mismos hechos y que, después de meses de instrucción, no se planteó ningún cambio en su situación procesal. Por eso cuestiona la necesidad y la legalidad de una segunda investigación paralela.

Uno de los puntos centrales del comunicado es su desvinculación del grupo Hirurok —nosotros tres en vasco—, el entramado que aparece en el caso Leire Díez. Cerdán sostiene que no tiene ninguna relación orgánica ni de superioridad con este grupo ni con ninguna otra presunta trama, y afirma que no existe ningún mensaje o comunicación suya que permita sostener esta vinculación. Cerdán también recupera un episodio anterior para reforzar su denuncia. Asegura que hace un año ya sufrió una campaña similar derivada de una actuación de la misma unidad de Policía Judicial, que comportó incluso su ingreso en prisión bajo la acusación de haber cobrado un mínimo de 5 millones de euros. Según él, aquella acusación debía ser sustentada con un informe patrimonial que, un año después, todavía no ha sido emitido.

El tono del comunicado es especialmente duro cuando afirma que el objetivo de las actuaciones de la UCO, que ejerce las funciones de Policía Judicial, no sería "investigar delitos", sino "destrozar personas", destruyendo "el prestigio, el nombre y la honorabilidad de determinados ciudadanos que determinados sectores del Estado perciben como incómodos". Cerdán sostiene que no se investigan hechos concretos para encontrar responsables, sino que, según él, primero se seleccionan objetivos y después se buscan elementos para implicarlos. "Se seleccionan objetivos y después se dirigen operaciones abiertas con el fin de encontrar 'algo' que pueda servir para ensuciar la imagen y minar la credibilidad pública. Solo así se puede entender que mi nombre vaya circulando sucesiva y progresivamente en diferentes asuntos: primero las mascarillas, después la obra pública, después la financiación ilegal del partido, ahora Hirurok, la SEPI y lo que haga falta", afirma en el comunicado.

En este marco, Cerdán reivindica que es inocente y reclama "proteger la presunción de inocencia como un valor esencial en una sociedad democrática". También avisa de que continuará sin responder preguntas de medios en la calle o en la puerta de su casa, y denuncia lo que considera un acoso permanente a él y a su familia.

El comunicado de Cerdán llega en plena presión política y judicial por el caso Leire, una causa que investiga presuntas maniobras para interferir o desestabilizar investigaciones sensibles para el PSOE y el Gobierno. Con este escrito, el exdirigente socialista intenta marcar distancias con las acusaciones, desacreditar la tesis policial y presentarse como víctima de una estrategia de desgaste personal y político.