Preocupación en Defensa por la apertura de una fábrica china frente a la base naval de Ferrol

Existe preocupación en el Ministerio de Defensa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por la llegada de una fábrica de coches china a Ferrol, en Galicia. Se trata de la primera planta de ensamblaje de automóviles en Europa de la empresa SAIC Motor, dueña de la marca de coches MG. El motivo es que se situará a tan solo unos minutos en coche de la base naval de la Armada en la localidad gallega, una de las principales instalaciones militares en el norte de España. A su lado, además, están los astilleros de Navantia, donde se construyen fragatas militares españolas con tecnología estadounidense y se realizan encargos para terceros países y aliados de la OTAN.

SAIC Motor es una empresa propiedad del Estado chino y el Ministerio de Defensa español teme que se utilice la planta automovilística en Ferrol para espiar las instalaciones de la Armada y el astillero de Navantia. Un militar que conoce Ferrol ha expresado en declaraciones a El País que con tan solo sentarse en la zona del puerto exterior, donde estará ubicada la planta de coches, se podría observar y registrar todos los barcos que entran y salen de ambos complejos navales a través de la ría de Ferrol. De hecho, la fábrica tendría una posición privilegiada para ver todo el paso por la ría, situándose en la punta de entrada.

Asimismo, el CNI ha expresado su desconfianza por el hecho de que a SAIC Motor se le planteó la posibilidad de ubicar su fábrica en otros puertos del norte, como Vigo o Gijón, pero la compañía china prefirió Ferrol. Los servicios de inteligencia señalan que no es un hecho aislado y que se trata de un patrón, puesto que ubicó su planta en México en Tijuana, ciudad situada en el extremo norte, tocando a San Diego, la ciudad californiana donde se sitúa la base naval más importante de Estados Unidos en su costa del Pacífico.

Según han explicado fuentes conocedoras al citado diario madrileño, tanto la Armada como Navantia tomarán medidas de seguridad y reforzarán sus sistemas para afrontar posibles ciberataques u otras formas de espionaje. Sin embargo, también existe preocupación por el factor humano. Y es que el complejo industrial-militar de Ferrol subcontrata muchos trabajos y genera centenares de empleos indirectos por la zona en pequeñas y medianas empresas. La posibilidad de que los servicios de inteligencia chinos capten a algún empleado como informante preocupa a las autoridades de Defensa españolas.

Incluso en caso de que estos supuestos no se produzcan, los informes, consultados también por El Mundo, advierten del peligro reputacional que puede suponer de todas formas para Navantia, que debe proyectar hacia los aliados extranjeros la imagen de una empresa segura para tener en sus manos material sensible. La constructora deberá dar garantías de que China no tiene acceso a conocer la tecnología militar secreta con la que trabajen. De hecho, Navantia construye fragatas equipadas con sistemas militares de la empresa americana Lockheed Martin para cuestiones como la intercepción de misiles, y en los astilleros de la empresa española se han realizado barcos de guerra para el Reino Unido o Australia.

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El presidente gallego, Alfonso Rueda, en un acto institucional con SAIC Motor este julio / Europa Press
Europa Press Alfonso Rueda Galicia SAIC Motor inversió xinesa Ferrol (1)

El presidente gallego, Alfonso Rueda, en un acto institucional con SAIC Motor este julio / Europa Press

Defensa avisa a la Xunta, que considera la planta un proyecto estratégico para reindustrializar Galicia

Tras unos informes internos, la ministra Margarita Robles ha transmitido estas preocupaciones al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda. Sin embargo, la Xunta considera esta inversión extranjera un proyecto estratégico y prioritario para la reindustrialización de Galicia, puesto que se espera que la fábrica cree 1.000 puestos de trabajo directos en Ferrol y otros 300 en apoyo logístico en As Pontes. La intención de Rueda es acelerar los trámites para que las obras comiencen en 2027 y que la planta esté operativa en 2028. De hecho, Rueda se ha implicado de lleno en el proyecto: en abril viajó a China y recientemente ha creado una oficina específica para facilitar las cosas a la empresa automovilística.

El Gobierno de Pedro Sánchez también ha propiciado un acercamiento con el gigante asiático durante los últimos años a la búsqueda de inversiones para reindustrializar el país y para potenciar el comercio bilateral. La puesta en marcha de la planta en Ferrol, de hecho, necesitará el aval del Consejo de Ministros, puesto que se trata de una inversión directa extranjera. En plena pugna estratégica y geopolítica entre China y Estados Unidos, en la UE preocupa que este acercamiento a Pekín provoque una excesiva dependencia que acabe desembocando en una influencia más allá de lo económico, según señalan fuentes europeas a El Mundo.