Como si no hiciera ni 72 horas que la exalcaldesa de Valencia era miembro del Partido Popular, la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, se ha lavado las manos sobre las demandas de que Rita Barberá deje su escaño en el Senado. "La titularidad del escaño es suya, no le pertenece al gobierno" dijo Santamaría durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. La representante del Ejecutivo ha recordado que el PP ya había tomado sus decisiones al respecto -llevarla a salir del partido- y que el gobierno no podía hacer más en cuanto a su estancia en el Grupo Mixto de la cámara parlamentaria.

La vicepresidenta en funciones ha cargado contra algunas voces que en la última semana habrían propuesto que los escaños fueran propiedad de los partidos para evitar este tipo de situaciones. "Esto daría para muchas conferencias, que me expliquen cómo se conjugan listas abiertas, que proponen algunos, con que la titularidad sea del partido político?" pidió con indignación la número dos de Rajoy. A estos efectos, ha reivindicado la separación de poderes entre el ejecutivo y el judicial: "En el gobierno no tenemos posiciones sobre personas investigadas" se ha indignado.

Aun así, Sáenz de Santamaría sí apeló a la responsabilidad de la exministra socialista Magdalena Álvarez, el 16 de mayo de 2014, para que dejara su puesto de vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), después de haber sido imputada en el caso de los ERE y asegurando que su situación era "muy comprometida". La vicepresidenta ha obviado esta cuestión, así como sus palabras hace unos años sobre que Barberá era un referente para ella. "Mire, yo en ese momento pensaba como miles de personas que la votaron varias veces para la alcaldía", zanjó.

La corrupción ha planeado a lo largo de toda la comparecencia ahora que Rita será investigada, también en relación con la internitat del gobierno y las dificultades para forjar más aliados que Ciudadanos. Sáenz de Santamaría no ha opinado sobre la guerra interna en el PSOE, como explicaba El Nacional este viernes, pero ha aprovechado para pedir "una respuesta conjunta y compartida" en el ámbito de la regeneración a los dos partidos. La vicepresidenta ha sugerido la continuidad de dichas medidas "para reformar muchas leyes para la financiación de partidos políticos, reforma del código penal, o grabar las penas", que el ejecutivo popular ya habría impulsado.

Entre la retahíla de casos polémicos que ha enfrentado el gobierno esta semana, está la comisión del ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, para informar de la propuesta fallida del extitular de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, para el Banco Mundial. PSOE, Unidos Podmeos y C 's pidieron entonces que alguien asumieran responsabilidades, incluso si éstas pasaban por la dimisión. "Cada uno puede hacer el discurso político conveniente, pero el nombramiento no se ha producido y se ha explicado" se ha excusado la vicepresidenta en funciones para pasar página del tema.

La economía preocupa al gobierno en funciones, y en concreto sobre los Presupuestos. Santamaría ha explicado que el plazo para aprobarlos era el 20 de octubre. Previsiblemente este tiempo será agotado y las partidas deberán prorrogar, porque no hay investidura prevista, de momento. Así las cosas, la vicepresidenta en funciones ha recordado que pasado el plazo, y si hubiera gobierno, podría haber más margen de maniobra para impulsar decretos para ampliar ciertas partidas. Al respecto, el Estado habría pedido consejo a sus juristas sobre cómo minimizar el agravio para pensionistas y funcionarios.