Después de que el Gobierno decidiera aprobar a finales de año el Real decreto 954/2015 de Prescripción Enfermera, que regula la prescripción de medicamentos en el ámbito de enfermería, esta tarde el Ministerio de Sanidad se reunirá con las comunidades autónomas en el pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNN) para analizar la situación que ha comportado este cambio. El conseller de Salut, Toni Comín, ya ha llegado a Madrid para defender el papel de las enfermeras ante el ministro de Sanidad en funciones, Alfonso Alonso.

El Consejo General de Enfermería, diferentes sindicatos y diferentes gobiernos autonómicos ya han interpuesto un recurso ante el Tribunal Supremo para anular este real decreto. La queja es que el artículo 3 de la norma prohíbe al colectivo "aceptar ninguna prescripción verbal ni tener ninguna iniciativa", explicaba el sindicato de enfermería Satse, a El Nacional, y eso también tiene repercusiones para el enfermo que, aunque esté grave, tendrá que esperar a que un médico autorice el suministro de cualquier medicamento, incluso de pomadas o apósitos.

Catalunya ignora al Estado

El Govern es uno de los seis de todo el Estado que da apoyo al colectivo de enfermería. El jueves pasado, el conseller de Salut, Toni Comín, ya salió a la calle, delante de la catedral de Barcelona, a dar apoyo a las reivindicaciones de los profesionales, que ante esta situación pierden capacidad de actuación y "les deja en una situación de inseguridad".

Catalunya lucha por hacer un cambio en la regulación de la Prescripción Enfermera y se está poniendo las pilas al margen del Ejecutivo español. La semana pasada, el Departament de Salut y las enfermeras cerraron un preacuerdo para redactar un decreto catalán para que puedan indicar medicamentos de manera autónoma al médico y/o lo hicieron de manera colaborativa.

Salut defiende que no sea obligatoria una acreditación para que las enfermeras prescriban medicamentos. Su objetivo es crear una Comisión de Práctica Asistencial que tendrá que velar para identificar los ámbitos en que es necesario disponer de estos protocolos y garantizar que se cumplen las pautas de armonización en el uso y la elaboración de estos protocolos.

Este órgano estará formado por el Departament de Salut, el Consejo de Colegios de Enfermeras y Enfermeros de Catalunya y el Consejo de Colegios de Médicos de Catalunya. También habrá, como observadores, el Consejo de la Profesión Enfermera y el Consejo de la Profesión Médica.