Pedro Sánchez ya se ha tenido que pronunciar sobre el escándalo de la semana y, con toda seguridad, uno de los de la legislatura. 24 horas después de que la Audiencia Nacional imputara a José Luis Rodríguez Zapatero por delitos de blanqueo de capitales, tráfico de influencias y apropiación indebida, el actual presidente del Gobierno se ha sometido a una sesión de control en el Congreso de los Diputados. Durante su cara a cara con Alberto Núñez Feijóo, ha trasladado "todo el apoyo". A pesar de la enorme crisis, se enroca y asegura que no convocará elecciones hasta 2027, con una advertencia a su oponente: "Al Gobierno se llega con votos, no con atajos". El líder del PP ha acusado a Sánchez de colaborar con la trama delictiva del caso Zapatero. Paralelamente, el portavoz de Esquerra Republicana en Madrid, Gabriel Rufián, ha insinuado que el expresidente podría ser víctima de una "cacería judicial", pero a la vez ha admitido estar "jodido" por un auto que es demoledor. "¿Dónde acaba el lobbismo y empieza el tráfico de influencias?", le ha preguntado a Sánchez. 

 

La sesión ha comenzado con los embates de Feijóo. "Ayer un juez imputó a su faro moral; y usted todavía es presidente", le ha espetado el líder de la oposición al jefe del ejecutivo. Y entonces, además de exigirle la dimisión, le ha preguntado de qué manera ejercía Zapatero su influencia en las reuniones del Consejo de Ministros de Sánchez: "¿Hablaba directamente con usted?". Feijóo ha aseverado que "sin su Consejo de Ministros, Zapatero no habría podido delinquir; ni él, ni Ábalos, ni Cerdán ni nadie; usted no llegó para limpiar, sino para saquear". Y ha modificado la frase célebre de José María Aznar para tumbar al ejecutivo de Sánchez, acusando al líder socialista de tener como lema "el que pueda robar, que robe". El líder del partido de los casos Gürtel y Kitchen ha aseverado que el día que entre en la Moncloa "cambiará" que "España esté gobernada por corruptos".

Sánchez denuncia una conjura entre el PP y el poder judicial

En su respuesta, Sánchez ha trasladado "todo el apoyo" a su antecesor en el cargo, además de hacer una defensa de la presunción de inocencia y de asegurar que el ejecutivo "colaborará" con la justicia. Ha sacado pecho del legado de Zapatero: "Él no nos metió en una guerra ilegal, ni mintió sobre la autoría del atentado terrorista más grave de nuestra historia, extendió derechos y libertades y acabó con ETA". Y ha encendido el ventilador recordando los casos de corrupción del PP y las fotos de Feijóo en el barco de un importante narcotraficante, además de asegurar que los populares tienen acceso previo a los sumarios que están en secreto.

Después de denunciar una confabulación entre el poder judicial y el PP, ha aseverado que "al gobierno se llega con votos, no con atajos", y ha insistido en que "habrá elecciones en 2027", cuando termina el actual mandato. "Y aquí continuaremos cuatro u ocho años más para seguir haciendo avanzar a España", ha sentenciado.  

 

Rufián: "Si el caso Zapatero es verdad, es una mierda; si es mentira, es una mierda aún más grande"

Después de Feijóo ha sido el turno de Gabriel Rufián. El portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso ha reconocido estar "jodido" por el demoledor auto del juez José Luis Calama. Al día siguiente de haber publicado un tuit en el que hacía una defensa encarnizada de Zapatero, ha reconocido "no ser objetivo", por el "respeto" que le tiene al expresidente por haber mediado en el intento de resolver el conflicto político con Catalunya después del Procés. A pesar de reconocer que el auto es duro, ha situado al exlíder socialista como víctima de una "cacería judicial". "Esto no existiría si él no fuera un enorme activo electoral para la izquierda", ha espetado. 

Ha insistido en que los expresidentes Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy "se merecen mucho más" una investigación judicial. Señalando el auto hecho público este martes, Rufián ha dicho que "si esto es verdad, es una mierda; si es mentira, es una mierda aún más grande". De todas maneras, el republicano le ha preguntado a Sánchez "¿dónde acaba el lobismo y comienza el tráfico de influencias?".