El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha reivindicado este miércoles en el Congreso de los Diputados los valores fundacionales del proyecto europeo como herramienta para "prevenir a nuestras sociedades de aquellos que solo garantizan una involución y miran con la nostalgia de quien olvida las lecciones de la historia". Lo ha hecho durante su comparecencia para explicar la posición del Gobierno durante la cumbre europea de este jueves y viernes donde se abordará la respuesta de la unión al reto migratorio. Sánchez ha insistido en que la acogida del barco Aquarius fue una "decisión excepcional" adoptada por razones de "solidaridad" y "humanidad". Una medida que fue "un toque de atención" en Europa ante un fenómeno "de alcance Europeo" que requiere una reacción "concertada" por parte de los estados miembros.
El presidente español ha afirmado que su gobierno actuará con "solidaridad, responsabilidad y empatía". En este marco, ha recordado que la "responsabilidad nos obliga a no caer en la tentación de los imposibles que genera el desencanto de las expectativas frustradas y acaba alimentando el discurso rupturista de los euroescépticos".
Sánchez ha afirmado que el Estado asumirá sus responsabilidades en esta materia, porque "es plenamente consciente y está comprometida con el derecho al asilo", pero ha reivindicado una reforma del sistema europeo común de asilo desde la premisa que "la inmigración irregular requiere un tratamiento diferente del de los refugiados".