¿Cuál era la situación en Catalunya hace cuatro años y cuál es hoy? En esta contraposición se ha basado este miércoles Pedro Sánchez para valorar el 2021 en relación al conflicto político catalán. El presidente del Gobierno ha hecho una defensa de su apuesta por el diálogo, aunque ha evitado poner nueva fecha a la reunión de gobiernos. Y ha aprovechado para responder al president Pere Aragonès: ahora lo que toca es "superar el procés". Todas estas reflexiones las ha hecho en la comparecencia de balance del año, donde ha hecho rendimiento de cuentas del cumplimiento de sus compromisos y se ha comprometido de nuevo a agotar la legislatura para dar estabilidad en España.

Ya en una pregunta anterior, relacionada con los apoyos a la reforma laboral, el dirigente socialista ya ha colado su idea central. "Las crisis y las reformas hay dos maneras de abordarlas", ha defendido Sánchez, que acto seguido ha puesto ejemplos: "Una contrarreforma impuesta como la del PP o una acordada con los agentes sociales. La respuesta a la crisis del Prestige o la respuesta a la crisis del volcán de La Palma. La respuesta a la crisis financiera (de 2008) o la respuesta a la covid. La entrada de España en la guerra de Irak o la salida de Afganistán. La situación en Catalunya de hace cuatro años o la situación a día de hoy".

 

Sin embargo, cuando se le ha preguntado por la próxima reunión de la mesa de diálogo, el presidente del Gobierno ha enfriado la inminencia, a pesar de las exigencias del president Pere Aragonès para que sea en enero. "Es de sentido común. ¿Cuál es ahora la prioridad de la ciudadanía? La superación de la pandemia, protegernos de la variante omicron, consolidar la recuperación, la gestión de los fondos," ha respondido Sánchez. Y ha remachado: "Es lógico que ahora mismo las prioridades tanto de la Generalitat como del Gobierno de España sean otras en lo urgente. Por lo tanto, ya les diremos cuándo se reunirá. Pero que se reunirá, seguro". Ha concluido pidiendo "unas semanas" de margen.

También ha entrado en el fondo de la cuestión del mensaje de Aragonès: las expectativas de la mesa de diálogo. "Es evidente que todos deseamos resultados tangibles, pero probablemente discrepamos sobre qué significan estos resultados tangibles", ha asegurado Sánchez. En este sentido, ha reiterado su posición: "Nosotros defendemos que tenemos que superar el procés, que hemos de dejar de tener dos bloques de la sociedad separados". Dicho esto, ha insistido en que no renuncian al diálogo, porque "será bueno para la convivencia y la convivencia de una sociedad que ha vivido fracturada y enfrentada" durante los últimos años.

Como ya ha hecho en anteriores ocasiones, el presidente del Gobierno ha sacado pecho de cómo ha mejorado el clima en Catalunya. Lo ha hecho cuando se le ha preguntado por los indultos, el único resultado tangible del 2021. "Si miramos como estaba hace cuatro años y como está hoy, es evidente que Catalunya vive en una normalidad mejor", ha sintetizado.

Nada sobre Juan Carlos I

Lo que también parece que ha quedado enfriado son los compromisos de una Ley de la Corona para dotar de más transparencia a la institución de la monarquía. Cuando se le ha recordado esta voluntad de hace un año, el presidente del Gobierno ha echado balones fuera: "Ya me conocen. Cuando tengan noticias, será porque así se produce". Y ha cerrado filas con el actual rey Felipe VI: "Mientras tanto, absoluto reconocimiento a la labor del jefe del Estado y mi compromiso personal, de mi partido y de mi gobierno con las instituciones constitucionales".

Cuando se le ha preguntado directamente por las investigaciones judiciales por el rey emérito, también ha esquivado los interrogantes. En referencia a la condición de miembro de la Casa Real, que podría determinar si avanza o no la causa ante la justicia inglesa, más balones fuera del secretario general del PSOE: "La condición que se dé, será la que yo respete".

La reforma laboral y los socios

Pero si hay una cuestión que ha centrado buena parte de las preguntas de la rueda de prensa ha sido la reforma laboral, especialmente después de que socios como ERC, el PNV o Bildu hayan exigido cambios para su convalidación. Va a ser la próxima gran negociación. Ya durante la exposición inicial, Pedro Sánchez ha sacado pecho de la nueva norma, acordada con sindicatos y empresarios. De hecho, lo ha aprovechado para lanzar un dardo al PP: "Este ejemplo nos tendría que hacer reflexionar a los políticos, para hacer del debate político un espacio para el acuerdo". Ha reclamado "sentido común" al conjunto de grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados.

"Es de sentido común que, respetando el ámbito de competencias del legislativo, valide un acuerdo que no se producía en nuestro país desde hace más de diez años", ha justificado el presidente del Gobierno, que quiere que el Congreso valide el real decreto tal como le llegue, sin la tramitación como proyecto de ley que pretenden sus socios habituales. Sánchez ha insistido en que el acuerdo alcanzado entre el ejecutivo, los sindicatos y la patronal "trasciende ideologías" e "interpela a todas las fuerzas políticas".

Vacunación frente a omicron

En cuanto al avance de la variante omicron, Pedro Sánchez ha reiterado el mismo mensaje: las mejores armas son intensificar la campaña de vacunación y la protección individual. En este sentido, ha recordado cómo ya el 90% de los mayores de los españoles mayores de 12 años disponen de la pauta completa y que el 80% de los mayores de 60 años ya han recibido la tercera dosis de refuerzo, como se habían comprometido. En este contexto, ha cerrado la puerta a nuevas restricciones desde el Estado, aunque ha dado "todo el apoyo" a las comunidades para que las tomen "en el ámbito de sus competencias". En cuanto a la reducción de las cuarentenas de los positivos de covid, de diez a cinco días, el presidente lo ha dejado en manos de las autoridades sanitarias y las instancias de coordinación con las comunidades.

Balance de cumplimiento

Antes de someterse a la última rueda de prensa del año, Pedro Sánchez ha presentado el informe semestral Cumpliendo, de rendición de cuentas. Según los datos trasladados por el mismo mandatario, el Gobierno ha asumido un total de 1.481 compromisos hasta el día de hoy, de los cuales ha cumplido el 42,7% de ellos en el ecuador de la legislatura. Concretamente, hay 632 que se consideran "cumplidos", 805 que se consideran "en proceso" y 34 "no iniciados". Sánchez ha sacado pecho de diferentes iniciativas, desde la reforma laboral hasta la ley de eutanasia, además la lucha contra la covid y la vacunación. En este contexto, el presidente español ha defendido que la pandemia no les ha detenido, sino que les ha acelerado: "O se avanza o se retrocede, y el gobierno apuesta claramente por el avance en derechos y libertades", ha defendido. Y esto, ha concluido, sólo es posible con estabilidad, con "legislaturas de cuatro años".