Las dificultades en la relación entre los partidos independentistas y el gobierno de Pedro Sánchez no han desaparecido con la nueva legislatura. Después de que ERC haya amenazado con tumbar la candidatura de Miquel Iceta como presidente del Senado, el presidente español ha salido a advertido los republicanos. "Sería un mal comienzo", les ha dicho de viaje a Rumanía.
A su llegada a la cumbre informal de la Unión Europea en Sibiu (Rumania), Sánchez ha hecho un ruego a los partidos independentistas: que no veten al primer secretario del PSC para presidir la cámara alta. "Le pido en el Parlamento y en sus grupos parlamentarios que nos dejen ejercer nuestro derecho", ha sostenido. "Les pediría que reflexionen", ha insistido.
En esta línea, en su atención a los medios, el mandatario español ha alertado de que "vetar a una persona que siempre ha defendido el diálogo, que siempre ha defendido la convivencia y ha tendido puentes sería un mal comienzo".