Pedro Sánchez ha querido exhibir sintonía con ERC este martes en el Senado. Aprovechando una pregunta de la senadora Mirella Cortès, el presidente español ha expresado su apoyo a la gestión de la Generalitat contra el coronavirus. No sólo eso, sino que ha "animado" al ejecutivo catalán a "seguir" actuando bajo los principios de "prudencia y contundencia". Eso, ha augurado, "permitirá entrar en invierno con unas ciertas garantías y una situación epidemiológica en Catalunya mucho más favorable". Ante las carencias criticadas por los republicanos, desde La Moncloa defienden la enorme "movilización de recursos" que también han ido a parar a Catalunya.

En su intervención durante la sesión de control en el Senado, la senadora republicana Mirella Cortès ha subrayado que la Generalitat está movilizando todos los recursos a su disposición y asumiendo sus "responsabilidades", aunque no disponga de los recursos suficientes. En cambio, ha contrapuesto, "el Estado no está asumiendo sus responsabilidades", aunque es quien "tiene los recursos" para enfrentar la emergencia. Y ha remachado: "El autoproclamado como gobierno más progresista de la historia no está a la altura de la situación de emergencia social y económica".

En su réplica, Pedro Sánchez ha negado la mayor: están adoptando medidas inéditas. Si bien ha admitido que su ejecutivo "puede hacer más", y que lo está haciendo, ha defendido que "la movilización de recursos que está haciendo el Gobierno de España no tiene parangón a la historia de España". Ha subrayado como Catalunya ha recibido el 20,7% de los fondos sanitarios y el 18,7% de los fondos educativos, los dos "a fondo perdido". También ha subrayado que que los presupuestos generales del Estado prevén para Catalunya 24.215 millones de euros para Catalunya, 2.239,4 de los cuales están dedicados a inversión.

El presidente español también se ha enfrentado al PP en la sesión de control. Su portavoz en el Senado, Javier Maroto, le ha acusado de estar "blanqueando" a Bildu dándole un papel en la negociación de los presupuestos. El presidente español no se ha referido a los abertzales y ha atacado a los populares, que han utilizado la pandemia "para intentar hundir al gobierno". Y Sánchez ha vaticinado una nueva derrota electoral: una "derrota estrepitosa cuando haya elecciones generales de aquí tres años".