El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado en una rueda de prensa en Bruselas, que no adoptará medidas excepcionales en Catalunya "hasta que la gente lo entienda", en alusión a la opinión pública española.
Después de explicar que las herramientas legales para decretar una excepción en Catalunya -contempla la ley de seguridad nacional o el 155- tienen "suficiente doctrina y normativa", Sánchez ha puesto un "pero" demoscópico: "Pero lo que es importante es que exista también una legitimidad social, que la ciudadanía entienda cuándo se aplican estas medidas. La ponderación contribuye a calmar los ánimos y a reconducir las situaciones", ha justificado.
Sánchez ha negado que la ausencia de estas medidas, o el tardar en tomarlas, dé una imagen de impotencia o debilidad del Estado. "Yo creo que la proporcionalidad es un signo de fortaleza. Aquí es donde nos situaremos. Es la mejor manera de hacer frente a este tipo de crisis", ha respondido a los periodistas. Sánchez, ha acusado al president Quim Torra de "banalizar" y "frivolizar" los casos de violencia en Catalunya, así como de "minosvalorar los efectos graves" que esta crisis puede tener sobre la economía y la convivencia. "El señor Torra tiene que aspirar a gobernar el conjunto y no una parte", que "por cierto", ha considerado, es "cada vez más radical".
Ha insistido en que Quim Torra tiene que entender que la sociedad catalana está dividida y lo primero que tiene que hacer es "reconocer a esta otra parte", que según él es mayoritaria, que no quiere la independencia.