España camina hacia nuevas elecciones, después de que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, haya renunciado ante el rey Felipe VI, durante la ronda de consultas, a presentarse como candidato a una nueva sesión de investidura. "He dicho al monarca que no cuento con más de 131 escaños y por tanto no tengo apoyos debido al bloqueo de Podemos y el Partido Popular (PP). Ni puedo, ni debo someterme a una investidura", ha explicado Sánchez en tono solemne. El escenario más probable en este momento es que la Casa Real emita el comunicado donde indique que las Cortes se disolverán el 3 de mayo.

El líder socialista ha culpado de la situación el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. "El señor Iglesias a todo dijo que no: cuando planteé un gobierno socialista, se negó. En los cuatro meses, en ningún momento ha querido pactar, ni ha querido un presidente socialista", ha afirmado. "Su bloqueo ha impedido el cambio por el que nació. Ha traicionado a sus electores", ha cargado el Sánchez sobre el podemita. Al líder del PP, Mariano Rajoy, le reprocha que "busque para su bien unas nuevas elecciones", que a juicio del Ferraz no serían deseables para España. "No ha comparecido en todos estos meses en el Congreso y se ha dedicado a vegetar", se ha quejado.

"Ala dura de Podemos"

La crítica hacia los podemitas ha sido reiterada, y Sánchez ha aprovechado las presuntas disensiones internas dentro de Podemos, indicando que un ala "representada" por el número dos, Iñigo Errejón, sí era proclive a favorecer su investidura. "Ha triunfado el ala de Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero", que, según él, serían los no partidarios del gobierno de los socialistas. En la misma línea, ha relatado las ofertas que habrían hecho a la formación morada todo este tiempo. "Estoy seguro de que si se hubiera hablado de programa y no de sillas tendríamos gobierno", indicó.

También ha salido al paso de la crítica de Iglesias por haber rechazado la oferta de Compromís. "Hemos aceptado 27 de 30 puntos, no hemos rechazado nada, pasa que Iglesias tiene una concepción errónea de qué es un acuerdo", añadía, recordando su propuesta de un gobierno monocolor del PSOE, con independientes elegidos por Podemos y otras formaciones. Pero Sánchez ha esquivado las preguntas sobre por qué él no había dado un paso al lado, reiterando "que no sería presidente a cualquier precio" y por este motivo, no habría pactado "con los que quieren romper España", en alusión a ERC y Democràcia i Llibertat.

El miedo al sorpasso

El socialista ha asegurado que "el cambio llegará", a pesar de que se tenga que "posponer dos meses". "Pero llegará", ha añadido. En este impasse electoral, tendrá que enfrentarse a los rumores de sorpasso por parte de la coalición que formarían Podemos e Izquierda Unida (IU). "Lo importante es que se hace con estos escaños. Los españoles hoy saben que votar Pablo Iglesias es votar en contra de un gobierno del PSOE. Cuanto más fuerte esté el PSOE, más garantías de cambio habrá", es la respuesta que da a la posibilidad de ser adelantado por los otros dos partidos.

Sobre la entrevista con el monarca, el líder del PSOE ha transmitido el mismo que habían anunciado otras formaciones. "Las dos únicas cuestiones que me ha planteado el Rey son la austeridad en la campaña y que no entrames en un intercambio de reproches. Esto es lo que hará el PSOE: una campaña positiva.