Los consellers en funciones Josep Rull y Jordi Turull han asegurado, tras visitar a Oriol Junqueras en la cárcel de Estremera, que es de una "crueldad extraordinaria" que el vicepresident haya pasado el día de Reyes sin sus hijos.

A la salida de la cárcel, Rull destacó que Junqueras y Forn son gente "muy fuerte" pero también ha admitido que la Navidad ha sido muy dura para ellos. "Junqueras tiene hijos pequeños y el día de Reyes sin tus hijos es de una crueldad extraordinaria. Hay una desproporción de estas medidas de prisión que son incomprensibles", añadió.

Por su parte, Turull también ha destacado la fortaleza de ambos y confió en que a partir del jueves, cuando vuelven a declarar ante el Tribunal Supremo, puedan haber buenas noticias y se vuelva a ver "muy pronto" en el Parlament.

Ambos han afirmado que, cuando salieron de prisión, se comprometieron a visitar "regularmente" a los que seguían encarcelados, además de a Junqueras, al conseller de Interior en funciones Joaquim Forn, y a Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Estos dos últimos se encuentran en la cárcel de Soto del Real, a la que Rull y Turull irán esta tarde.

Los dos han mostrado su esperanza de no tener que volver y de ver de nuevo a Junqueras en el Parlament, y han explicado que habían visto a Junqueras y a Forn "muy enteros" y con "una fortaleza increíble". Aunque han denunciado que las Navidades han sido "muy duras" y especialmente para Junqueras ya que tiene "niños pequeños".

Jordi Turull y Josep Rull han asegurado que ambos iban en calidad de letrados para, por un lado dar apoyo humano y, por otro, apoyo "técnico jurídico", y lo mismo harán esta tarde con Sànchez y Cuixart en la cárcel de Soto del Real.

Ambos han recalcado el nivel de "fortaleza extraordinaria" de Junqueras y Forn y han asegurado que les habían trasladado el "afecto que hay de una manera muy extraordinaria en Catalunya", al tiempo que mostraban su esperanza de que a partir del próximo día 11 puede haber buenas noticias. Ese día están citados a declarar de nuevo Joaquim Forn, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart ante el Tribunal Supremo.