El president del Parlament, Josep Rull, ha contactado con la cúpula de la Iglesia catalana para reclamar que el catalán sea la lengua "predominante" en los actos de la visita del papa León XIV a Catalunya, especialmente en la bendición de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia. Según fuentes parlamentarias, Rull ha mantenido conversaciones con obispos y arzobispos catalanes con el objetivo de reforzar la presencia de la lengua propia del país en una cita de gran proyección internacional.
El presidente del Parlament también se dirigió al Vaticano cuando se confirmó la visita del pontífice para felicitarle por el carácter social del viaje y, a la vez, trasladarle "la realidad nacional de Catalunya, con el catalán como lengua propia". En esta comunicación, Rull también expuso la voluntad de la cámara catalana de conmemorar en 2027 el milenario de las Asambleas de Paz y Tregua de Dios, consideradas el embrión del parlamentarismo catalán.
Presión de los partidos al Govern e Iglesia
A pesar de estas gestiones, el protagonismo del catalán en la ceremonia genera controversia. El catalán se ha aguado en la visita del papa León XIV a la Sagrada Familia, según el misal de la liturgia que ha hecho público la Santa Sede. El portal Catalunya Religió ha comparado la distribución lingüística de la ceremonia con la visita de Benedicto XVI en el año 2010, y el resultado evidencia una reducción notable del peso del catalán y una presencia más elevada del castellano.
El caso más flagrante es el de la bendición de la torre de Jesucristo, momento culminante de la misa, que se hará en castellano. Hace dieciséis años, en cambio, la celebración se cerró con la oración del Ángelus en latín. Sin embargo, el catalán no desaparece del todo: será la lengua escogida para las primeras palabras de León XIV en la Sagrada Familia —"En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. La paz sea con vosotros"— y también para la lectura del libro del Apocalipsis y el salmo responsorial, el salmo 8 del salterio.
En cambio, el Evangelio se proclamará en castellano, hecho que reduce la presencia del catalán en la liturgia de la palabra en comparación con el 2010. Entonces, se leyeron en catalán el libro de Nehemías, el salmo responsorial y la carta de san Pablo a los Corintios, así como la aclamación antes del Evangelio, mientras que este último también se hizo en castellano.
La cuestión lingüística ha llegado también al terreno político. Tanto Junts como ERC y los Comuns han reclamado más presencia del catalán en la ceremonia. La presidenta del grupo parlamentario de Junts, Mònica Sales, incluso ha enviado una carta al president de la Generalitat, Salvador Illa, para que trabaje en esta dirección.