Firme compromiso desde el Gobierno catalán para que todos aquellos catalanes que se encuentran en el extranjero puedan votar el próximo 1 de octubre. Así lo ha expresado el conseller de Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia, Raül Romeva, en una entrevista a El Matí de Catalunya ràdio, donde ha reafirmado el compromiso del Gobierno para que desde el exterior también se pueda votar.
A pesar de esta clara voluntad, el Gobierno tiene que dar a conocer qué mecanismo utilizará para llevar el registro de los catalanes que viven en el extranjero y que no choque con ningún mecanismo que pueda dejar el referéndum fuera de la legalidad". Actualmente, este registro es competencia del Gobierno español.
Romeva también ha coincidido con el discurso del Vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, que afirmaba que el referéndum sería el más parecido a una votación electoral. "Haremos todo lo posible para que todo el mundo pueda votar en las mismas condiciones como hasta ahora", ha vaticinado Romeva que no ha querido dar más detalles de la legislación que se está preparando.
Desde el punto de vista internacional, Romeva ha afirmado que en el exterior "hay interés con lo que está pasando en Catalunya y lo que puede pasar" y ha dejado claro que el referéndum "estará validado por una comisión internacional", cuyos detalles se harán públicos en las próximas semanas. No obstante, ha garantizado, una vez más, que el procedimiento en "escala internacional será razonable y coherente desde las normas democráticas".
Una vez más, y en la línea del Gobierno, Romeva ha querido enviar un mensaje de tranquilidad a todos los catalanes respecto del referéndum, "todo se hará como se ha hecho siempre y no se forzará nadie a hacer nada que no quiera hacer", ha concluido Romeva.
Explicarse en el exterior
Romeva ha defendido que uno de los papeles que tiene el Gobierno catalán es el "de explicarse en nivel internacional" y hacerlo "con todo el mundo", sin cerrar ninguna puerta. No obstante, Romeva es consciente de las limitaciones catalanas ya que "Catalunya no es un Estado y por lo tanto, no puede tener este trato".
En este aspecto, Romeva se ha mostrado satisfecho con el papel de los delegados en el exterior, con quien ha afirmado que "hay una relación diaria" que permite "mejorar y proporcionar servicios a la población catalana que se encuentra en el extranjero", al mismo tiempo que se organiza y se trabaja en la situación catalana en el exterior.