Defensa de la propuesta de financiación y apelación a los grupos a aprovechar la mejora que representa tras 13 años con el sistema caducado. La consejera de Economía, Alícia Romero, ha comparecido este miércoles en el Parlament para explicar en comisión el acuerdo de financiación que presentó la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el pasado 9 de enero. La consellera ha hecho un llamamiento a los grupos parlamentarios para aprovechar lo que ha descrito como una "ventana de oportunidad" que Catalunya no se puede dejar perder; y les ha instado a sentarse a la mesa a negociar y arremangarse a trabajar para que se apruebe, "con pragmatismo, pero también con voluntad de mejora". "Hoy tenemos esta oportunidad no sabemos si dentro de un año la seguiremos teniendo", ha remachado

Romero ha expuesto las grandes líneas de la nueva financiación, ha insistido en que representa 4.686 millones más para Catalunya y que garantiza la ordinalidad, porque Cataluña ocupa la tercera posición a la hora de aportar y la tercera a la hora de recibir. En relación a este tema, ha admitido que la ordinalidad es "muy complicado que se llegue a garantizar", pero el modelo presentado por la ministra tiende a ello porque "ninguna comunidad pierde o gana más de dos posiciones".

La consellera ha defendido la singularidad del sistema, construido a partir de la financiación de las competencias homogéneas -sanidad, educación y servicios sociales-, y las no homogéneas -como Mossos y lengua-, junto con la capacidad normativa que gana en IRPF e IVA y la gestión tributaria. "Es una buena propuesta de modelo, a pesar de que se pueda mejorar en el trámite parlamentario", ha remachado.

Romero se ha dirigido directamente a Junts para pedirle qué hará en el Congreso. "¿Llevarán al Congreso de los diputados un concierto económico? ¿Quién se lo votará? Nosotros tenemos una buena propuesta. Seamos pragmáticos, la sociedad catalana nos pide que avancemos. ¿Renunciarán a 4.600 millones?", ha preguntado la consellera, que ha asegurado que la propuesta que defiende contiene los elementos clave que planteaba Junts en su programa electoral. 

El portavoz de Junts en la comisión, Antoni Castellà, que ha recordado que se desconoce la letra del acuerdo, ha reprochado a Romero que hacía una defensa de la propuesta "más pensada desde el punto de vista de una ministra, modelo nacional español, que no modelo nacional catalán". A juicio del diputado, la propuesta no es de una financiación singular, dado que Catalunya continúa en el régimen común, dentro del modelo del café para todos; tampoco cumple el objetivo de plena soberanía fiscal y no se basa en un modelo de relación bilateral con el Estado. Castellà ha insistido en que con este modelo no se blinda la ordinalidad dado que el cálculo se debe hacer a partir de la población real y no la población ajustada. 

El diputado de ERC, Albert  Salvadó, ha admitido también que no es un modelo perfecto, pero ha asegurado que "mejora sustancialmente el actual modelo", porque corrige el desequilibrio vertical entre el Estado y las comunidades autónomas, y "claramente representa una ganancia para Catalunya, con dinero de nuestros impuestos que antes iban al Estado y ahora irán a la Generalitat". Con todo, ha puntualizado que este modelo es "un hito más" para el país, pero ERC también quiere "mucho más". "No damos la negociación por cerrada", ha asegurado el diputado de ERC, que ha recordado que su partido ha tramitado una proposición de ley en el Congreso para que Catalunya pueda recaudar el IRPF, y ha insistido en que si no se habilita Catalunya para recaudar este impuesto, no habrá presupuestos. 

Romero ha admitido que existe el reto de conseguir la cesión de los impuestos y preparar la Agencia Tributaria de Catalunya para que pueda asumirlo. En cualquier caso, ha celebrado que aunque no se ha avanzado en la cesión de los impuestos, el nuevo modelo sí ha acabado con los anticipos, los pagos a cuenta, y Catalunya recibirá "en tiempo real" la recaudación de los impuestos que pagan los catalanes. También ERC ha presionado a Junts, a quien ha acusado de poner el partido por delante del país, y de esperar que ERC haga propuestas para criticar. "Siempre es más fácil tirar abajo una pared que subirla", ha reprochado. 

También en nombre de los Comuns, David Cid se ha dirigido directamente a Junts para reprochar que "parece" que ponen el partido por delante del país. "Cuando pactan ustedes es la luna, cuando pactan los otros es un pegote, especialmente si lo pacta ERC", ha reprochado Cid, que ha pedido a Castellà, qué hará Junts en el Congreso, si votará a favor o "en contra con PP y Vox".

Desde la CUP, Laure Vega ha criticado que el modelo pactado no tenga en cuenta el coste de la vida en Catalunya como un elemento corrector de la población ajustada. 

El diputado del PP Juan Fernández ha asegurado que el colapso de los servicios públicos o las listas de espera no es culpa de la financiación, sino de haber tenido los últimos años gobiernos inoperantes e incompetentes, y ha reprochado que la negociación de la financiación tal como se ha hecho no es normal, "un acuerdo bilateral cerrado en despachos entre Oriol Junqueras y Pedro Sánchez", lo cual ha descrito como un "atropello institucional" resultado de un "mercadeo". Romero ha replicado que para tener mayoría parlamentaria hay que pactar, igual como hizo el PP, a quien ha recordado los pactos del Majestic que cerró con CiU.

El diputado de Vox Javier Ramírez ha insistido en que el dinero de más de la nueva financiación sale de los impuestos de los catalanes y ha reclamado que no sirvan para alimentar chiringuitos y cargos.