El número dos del Ministerio del Interior durante el mandato de Juan Ignacio Zoido, Juan Antonio Nieto, se ha sacado de encima toda la responsabilidad sobre el fracaso de las investigaciones para encontrar las famosas urnas que se utilizaron durante el referéndum del 1 de octubre del 2017.

Aunque durante las semanas anteriores el Gobierno aseguró de forma insistente que el día 1 no habría ni papeletas ni urnas, el hecho es que finalmente sí que hubo tanto papeletas como urnas, en lo que fue el fiasco policial más importante de aquella jornada.

Ahora bien, en una entrevista en El Confidencial, Nieto ha dado su versión de los hechos: la culpa fue del CNI, es decir, el Centro Nacional de Inteligencia, y no de la Guardia Civil ni del Cuerpo Nacional de Policía.

De hecho, Nieto es muy claro en este aspecto: "La Guardia Civil, fundamentalmente, confiscó todo el material electoral de propaganda, todos los listados del censo que se iba a enviar a los colegios, las planchas de publicidad, las papeletas que tenían preparadas", pero añade que con respecto a las urnas, "se pensaba que estaba controlado y después resultó que no era así, pero tengo que decir que de eso no se encargaban las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado".

Es decir, Nieto defiende el trabajo hecho en el Ministerio del Interior y endosa la responsabilidad al CNI, que es un organismo dependiente del Ministerio de Defensa. En un ejemplo de insolidaridad entre ministerios, Nieto deja claro que "el CNI tenía una investigación abierta sobre las urnas, que era muy amplia, esperaban que diera resultados y finalmente, pues no..."

Finalmente, Nieto intenta justificar el fiasco asegurando que "fallar, fallamos todos", pero deja claro que su misión es "dar la cara" por la Guardia Civil, aunque sea dejando en la estacada al CNI.

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