Después de semanas de silencio, José Luis Rodríguez Zapatero aseguró al juez José Luis Calama, que investiga el rescate de Plus Ultra, que las joyas que se encontraron en una caja fuerte de su despacho en la calle Ferraz habían sido un regalo de Abdullah bin Abdülaziz. Según el expresidente del Gobierno español, en el año 2007, durante su primer mandato, el entonces rey de Arabia Saudita, que murió en 2015, le hizo entrega de estas joyas durante su visita oficial al Estado. Es el mismo monarca que "regaló" los polémicos 65 millones de euros a Juan Carlos I, que fueron a parar a manos de Corinna Larsen. Ahora, sin embargo, este "regalo" millonario del rey a Zapatero queda en duda, ya que la fiscalía Anticorrupción dispone de un testigo que afirma que estas joyas son una comisión por haber llevado el AVE a la Meca. Dos investigaciones diferentes, en España y en Suiza, intentaron probar que los 65 millones de euros que recibió Juan Carlos I de Arabia Saudita eran también una comisión por haber llevado la alta velocidad a este país, pero se cerraron sin poder demostrarlo. El testimonio del caso Zapatero supone un antes y un después en la investigación.
Según publica El Debate, Anticorrupción recibió a finales de septiembre documentación que prueba que estas joyas son una comisión por haber llevado la alta velocidad a la ciudad de la Meca. Las obras se adjudicaron en el año 2012, pero se empezaron a negociar en 2009, cuando el socialista era presidente del Gobierno español. Las pruebas incluyen el nombre de cuatro personas que pueden demostrar con "detalle" estas informaciones. Entre estos hay un negociador de Arabia Saudita y tres directivos españoles. Las pruebas no llegan desde España, sino de Yeda, y este testimonio afirma que las diferentes joyas que la UCO encontró en el despacho de Zapatero son una comisión ilegal por la adjudicación del contrato de mantenimiento del tren. Hubo, afirma el testimonio, "la intervención de diferentes lobbies que defendían los intereses de los diferentes grupos empresariales y actuaban como mediadores entre políticos y empresarios, perfectamente estructurados y encabezados por el grupo de poder dirigido por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero". Según asegura, existen "comprobantes y justificantes de pago abonados al engranaje corrupto del sistema de Zapatero a través de sus lobbies".
Las joyas, mal tasadas
Durante todo este tiempo, además de afirmar que las joyas eran un regalo, el socialista también ha descartado que las joyas estuvieran valoradas en 1,3 millones de euros, la cifra que fijó la joyería Alsorena. Según su versión inicial, los collares, pendientes y pulseras costaban entre 30.000 y 50.000 euros. Además, durante el proceso ha intentado que otra joyería las tasara, pero los nombres que ha propuesto han sido rechazados. Desde Yeda, también cuestionan la cifra de la joyería madrileña, pero no por el mismo motivo que Zapatero. Según este testimonio, el importe contable de las piezas supera los 4 millones de euros.
