El conseller Raül Romeva considera con respecto al juicio del 1-O que "la pena ya se ha dictado", y que por eso "el juicio no será justo", porque de hecho, no será un juicio, sino un "castigo". Por eso, Romeva pide "no caer en la trampa de dar validez a la represión" e insta a "trabajar cada día para denunciar al mundo la vulneración de derechos y la represión de un estado fallido que no quiere juzgarnos, sino sentenciarnos".

Así lo ha explicado Romeva en un hilo de ocho tuits en que acusa al Estado de poner "la integridad territorial" por delante "de los derechos fundamentales" y los "pilares democráticos".

"Solo hay nación", asegura en el tercero de sus tuits, en referencia a la campaña del nacionalismo español contra el independentismo catalán, para señalar que el juicio será un castigo "también para nuestras familias", porque, asegura Romeva, los procesados son "protagonistas de una represalia estatal".

"El juicio no tiene que ser visto como una meta o encrucijada", señala Romeva, para insistir en que hay "que "combatir" como pueblo "el ataque a la democracia" en que se ha convertido el juicio del 1-O. Por todo ello pide "denunciar al mundo la vulneración de derechos".