A escasas horas de que cerrase la campaña electoral para el 21-D, Mariano Rajoy daba un último empujón al candidato del Partido Popular de Catalunya Xavier Garcia-Albiol. El presidente amanecía paseando por la playa de Barcelona y se trasladaba después a Girona, territorio hostil para el PP. La muestra de apoyo llegaba en un momento complicado para la formación por las expectativas electorales a la baja, que amenazan con enviarles al Grupo Mixto. Si bien, fuentes del partido y del Gobierno descartan echarle la culpar a Albiol.
"Es el mejor candidato, se detiene con todo el mundo a hablar" defendía una de las fuentes consultadas sobre su representante durante un encuentro informal en Génova. La cuestión es que Albiol a menudo ha sido considerado por parte de la opinión pública como un perfil duro, tras la campaña para las municipales de hace unos años, donde lucía el lema "limpiando Badalona", en alusión a la inmigración y que fue muy criticada por "xenófoba". Lejos de eso, Rajoy emitía un tuit de apoyo al candidato a media tarde, a quien le agradecía la tarea en la lucha contra el proceso soberanista.
Así las cosas, los populares creen cierta la teoría de que Ciudadanos se habría sabido reivindicar como voto útil del electorado constitucionalista. Por ese motivo, han emprendido una ofensiva orientada a explicar a los ciudadanos el sistema de reparto del voto, la Ley de Hondt –ya que Catalunya no tiene una propia y utiliza a la española– donde los últimos escaños en disputa se jugarían entre independentistas o PP. Según fuentes de la dirección popular, 2 estarían en juego entre ERC/Junts per Catalunya en Barcelona, y 1 por Lleida, Girona y Tarragona, respectivamente.
Pero sobre cuáles podrían ser los otros motivos que dificultan la atracción de voto hacia el PP, las opiniones son diversas. "La gente te para por la calle y te pregunta si eres el del no" decía otro dirigente sobre las dificultades para diferenciar a los partidos en favor de la unidad de España. "Hay mucho rechazo desde que empezó el proceso soberanista" añadía, recordando que los populares dieron apoyo a dos presupuestos de CiU. Y también emerge la aplicación del 155, de la cual no se explican por qué Cs estaría capitalizando sus réditos. "Porque no gobiernan" cerraba otro.
El hecho es que en el PP dicen no creer que haya voto indeciso, sino oculto y esperan obtener mejor perspectiva que los 5-6 escaños que los dan los sondeos. Aun así, y ante el temor a la sangría, el ejecutivo se ha volcado en varios mitings apartados del gentío y el baño de masas, algunos en hoteles con ciudadanos de avanzada edad. "A la gente le gusta ver a su Gobierno presente" concluía otra personalidad. Pero los nervios crecen mientras se acerca el 21-D, una noche en que en Génova podrían saltar los cuchillos por los aires ante el temor a un porrazo sin precedentes.
Muchos han intentado callar a @Albiol_XG y a nuestros compañeros del @PPCatalunya, pero no lo conseguirán. Defendemos la ley y los sentimientos de muchos catalanes. pic.twitter.com/KBiEblE2k2
— Mariano Rajoy Brey (@marianorajoy) 19 de diciembre de 2017