El partido amistoso de la selección española en el RCDE Stadium de este martes, con un 0-0 contra Egipto, se recordará para siempre por los cánticos racistas de una significativa parte de la afición españolista. Durante diferentes fases del partido, que empezó con una sonora pitada contra el himno de Egipto, los aficionados cantaron "musulmán el que no bote", como desprecio a los jugadores y aficionados del equipo rival. Estos cánticos, que se produjeron mientras Lamine Yamal, estrella de la selección y del Barça y musulmán practicante, estaba en el campo, son, según Carles Puigdemont, resultado de "la agenda españolizadora del PSC", partido que gobierna en Cataluña desde agosto de 2024. "La agenda españolizadora del PSC comporta esto. Para cancelar el catalanismo, atizan el nacionalismo español. Saben que históricamente, el españolismo ha sido un nacionalismo de negación del otro, imperialista; que como todos los nacionalismos imperialistas --inglés, francés, ruso…-- ha practicado la sustitución cultural mucho antes de que el concepto fuera adoptado por la extrema derecha mundial", reflexiona el presidente de Junts en un mensaje compartido en X. "El nacionalismo español no se puede explicar sin reconocer esta pulsión, y tampoco se entendería lo que pasó ayer en el estadio de Cornellà-El Prat”, añade. 

El Gobierno condena los cánticos xenófobos 

Los cánticos xenófobos contra los musulmanes en el partido de la selección española, que los Mossos d'Esquadra ya están investigando, han provocado toda una serie de reacciones de responsables políticos. El president de la Generalitat, Salvador Illa, no se ha referido directamente, pero Berni Álvarez, conseller de Deportes, ha publicado un mensaje lamentando “los comportamientos inaceptables de una parte de la grada”. Según informa Álvarez, la Consejería ha pedido a los responsables que activen los protocolos correspondientes y “continuaremos trabajando para que el deporte sea un espacio de inclusión, sin odio ni racismo”. “Somos un país de acogida, respeto y convivencia”, insiste el conseller en un mensaje compartido por Illa. La ministra de Educación y Deportes, Milagros Tolón, se ha pronunciado en una línea muy similar: “El deporte es esfuerzo, trabajo y talento, pero también respeto, solidaridad y convivencia. El odio, el racismo y la xenofobia no tienen cabida en los estadios ni en nuestra sociedad”, ha escrito en las redes. 

Al otro lado de la balanza está Ignacio Garriga, líder de Vox en Cataluña y secretario general del partido. Compartiendo un vídeo donde varios periodistas deportivos tachaban de “inaceptables” y “barbaridad” estos cánticos y reclamaban detener el partido, el ultra ha dado la vuelta a la tortilla: “Barbaridad es que se cedan más estadios para hacer el Ramadán que para que juegue la selección española de fútbol en Catalunya. Barbaridad es que los españoles se sientan extranjeros en su propio barrio, muy lejos de denunciar los hechos.