El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha afirmado de forma rotunda este miércoles que "de ninguna manera el Govern y las universidades podrán admitir la imposición de una reválida estatal que obligue a renunciar a la capacidad de evaluar" lo que se enseña en las escuelas. Así, de forma rotunda, ha dado apoyo a la consellera d'Ensenyament y al de Empresa i Coneixement, y al acuerdo del Consell Interuniversitari, que establecen las tradicionales PAU como prueba única de acceso a las universidades públicas catalanas para los alumnos de bachillerato.

Puigdemont lo ha dicho ante toda la comunidad universitaria y varios representantes políticos, en el marco del acto formal de apertura del curso académico de Catalunya, en el paranimf de la Universitat de Barcelona. Así, Puigdemont ha lamentado que la aprobación del decreto para establecer la reválida se haya hecho de forma "unilateral", en contra de la comunidad educativa y las autonomías. Por eso, ha dejado claro que en 2017 la selectividad será igual para los alumnos catalanes, pero se tendrá que establecer una vía de acceso para los estudiantes del resto del Estado.

Puigdemont también ha hablado de la financiación de las universidades, que ha admitido que se ha reducido en los años de crisis. Aun así, ha dicho que el nuevo sistema de becas universitarias y de matrículas según la renta familiar ha dejado el acceso a la universidad igual de fácil o difícil que antes de este nuevo sistema. Además, según él, Catalunya es la única comunidad que ha bajado los precios a las rentas bajas y que el incremento ha sido "sobre todo" a las rentas altas. De hecho, el 40% de los alumnos tienen beca, y Puigdemont ha dicho que son las rentas altas las que financian a las bajas y medias al contrario de lo que sucedía hasta hace pocos años.

Aun así, ha recordado que un grupo de trabajo del Parlament está estudiando al modelo de financiación de las universidades. En todo caso, ha reiterado que el primer curso de los máster tendrá el mismo precio que los cursos de posgrado, y que se apostará mayoritariamente por el modelo de 3+2 años aunque se será flexible.