El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha asegurado esta noche en TV3 que si hace falta alargar la legislatura más allá de los 18 meses previstos lo hará. “Si para hacer las cosas bien hechas, nos falta un tiempo, yo no interrumpiré la legislatura. Y lo explicaré bien. No pasa nada si nos alargamos algún mes más,” ha asegurado en la primera entrevista que ha concedido después de asumir la presidencia del Govern.
“Tenemos que poner el proceso y las decisiones necesarias por delante del corsé del plazo”, ha advertido.
Puigdemont se ha referido también al papel que tendrá que tener el hasta ahora president, Artur Mas, después de decidir dar un “paso al lado” para facilitar la investidura, y ha asegurado que le pedirá que lo ayude en el proceso para poder aprovechar el “prestigio y reconocimiento internacional que tiene de mucho años”. “Tenemos que encontrar la fórmula para que no sea un jubilado”, ha concluido.
El jefe del ejecutivo catalán, que ha lamentado lo que ha tildado de prejuicios que demuestran algunos comentarios que se le han dedicado, ha explicado que no ha recibido ninguna llamada ni de la Moncloa ni de la Casa Real ni de ningún presidente autonómico para felicitarlo por el nombramiento. No obstante, ha asegurado que le consta que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, tiene voluntad de hablar con él.
Puigdemont ha pronosticado que si el Estado hubiera dado las herramientas que se pedían desde Catalunya, el proceso no estaría en el punto donde está ahora, y ha ironizado sobre las propuestas federales –“parece mentira que nos creamos los cuentos federales”, ha reprochado–. No obstante, ha descartado la posibilidad de hacer una declaración unilateral de independencia y ha insistido en su compromiso de garantizar “puentes” para dialogar.