Carles Puigdemont ha reclamado al Tribunal Supremo la custodia del material requisado del 1-O, según ha anunciado este viernes su oficina. En un escrito a la Sala Segunda, el líder de Junts ha pedido ser el depositario en su condición de expresident de la Generalitat y "máximo responsable institucional del hito que representa el referéndum del 1-O en el proceso para la independencia de Catalunya". Todo, para su custodia, conservación y preservación, en el marco de la Oficina del President.
Asimismo, Puigdemont ha reclamado que se suspenda la destrucción del material que había requerido la Dirección General de la Policía de la Generalitat —después de que la semana pasada el Supremo autorizara a los Mossos d'Esquadra a destruir las urnas y las papeletas intervenidas el 1-O—. El president en el exilio argumenta que todos estos objetos, requisados durante el referéndum por la policía catalana y repartidos en diversas dependencias policiales, están "directamente vinculados a un acontecimiento de extraordinaria significación institucional, política e histórica". "Forman parte de manera indisociable de la memoria democrática y del legado histórico de Catalunya", añade. Es por todo ello que advierte que su destrucción "supondría una pérdida irreparable de objetos que merecen ser preservados con el debido respeto a su valor testimonial, histórico y patrimonial".
La destrucción del material del 1-O
Hace una semana que el alto tribunal autorizó a los Mossos a destruir todo el material intervenido durante los preparativos y la celebración del 1-O. Urnas, papeletas y otros objetos relacionados con la votación, básicamente. En una providencia, el Supremo respondía afirmativamente a la solicitud hecha por la policía catalana —hecha a la misma sala que juzgó y condenó a los líderes del procés—, aunque pedía "conservar una o dos muestras de los efectos intervenidos". La providencia está firmada por cinco de los siete magistrados que juzgaron a los políticos catalanes; es decir, los que actualmente continúan en activo: Manuel Marchena, Andrés Martínez Arrieta, Juan Ramón Berdugo, Antonio del Moral y Andrés Palomo.
Si no prospera la petición de Puigdemont, los almacenes de las regiones policiales de los Mossos enviarán los objetos al depósito central de la policía catalana (en el complejo Egara de Sabadell) y, allí, un letrado de la administración levantará acta de la destrucción. Todo lo que no se destruya se enviará al mismo Supremo. Este material requisado por los Mossos formó parte de la causa por la cual el alto tribunal castigó al independentismo encerrando en prisión a sus líderes políticos. Cabe recordar que la actuación de la policía catalana fue diferente de la de los cuerpos policiales españoles: los Mossos optaron por un operativo que evitara la violencia, mientras que el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil apalearon a golpes de porra, empujones y patadas a los catalanes que habían ido a votar y destrozaron algunos colegios electorales.